Demanda por daños en una vivienda alquilada: derechos del propietario

Cuando un inquilino deja una vivienda en mal estado, el propietario puede reclamar judicialmente la reparación de los daños ocasionados. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), junto con el Código Civil, ofrece un marco legal que protege al arrendador ante este tipo de situaciones. No obstante, antes de iniciar una demanda, es fundamental distinguir entre daños derivados del uso normal del inmueble y los daños intencionados o por negligencia, además de seguir correctamente los pasos del procedimiento judicial. A continuación, te explicamos en qué casos puede presentarse una reclamación, cómo debe redactarse el modelo de demanda y cómo proceder para recuperar la vivienda y exigir una indemnización justa. ¡Vamos a ello!

¿Cuándo puedo interponer una demanda por daños en una vivienda alquilada?

El propietario puede interponer una demanda por daños en una vivienda alquilada cuando el inquilino ha incumplido su obligación legal de conservar el inmueble en buen estado, conforme al artículo 21 de la LAU y al artículo 1563 del Código Civil. Esto ocurre, por ejemplo, cuando el arrendatario deja desperfectos graves, realiza modificaciones no autorizadas o causa daños por negligencia o vandalismo. La ley diferencia entre:

  • Desgaste natural: producido por el uso habitual y el paso del tiempo (como pintura envejecida, bombillas fundidas o pequeños arañazos). Estos no pueden reclamarse judicialmente, pues se consideran parte del uso normal de la vivienda.
  • Daños o actos de vandalismo: deterioros ocasionados intencionadamente o por descuido grave (roturas de mobiliario, puertas, electrodomésticos, manchas profundas, agujeros en paredes, etc.). Estos sí pueden reclamarse judicialmente y deducirse de la fianza o mediante una demanda.

Para más información sobre esta diferencia y ejemplos detallados, recomendamos consultar el artículo específico sobre “Lo que debes saber sobre los actos de vandalismo para un alquiler seguro”, donde explicamos cómo identificar y acreditar cada tipo de daño.

Modelo de demanda de reclamación de daños en vivienda alquilada

A continuación, se presenta un modelo de demanda por daños en vivienda orientativo y simplificado. Es importante adaptarlo siempre a cada caso concreto y, en lo posible, contar con el asesoramiento de un abogado especializado:

AL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DE [CIUDAD]

D./Dña. [Nombre del propietario], con domicilio en [dirección], comparece y EXPONE:

Que interpone DEMANDA DE RECLAMACIÓN DE DAÑOS contra D./Dña. [Nombre del inquilino], con domicilio en [dirección], por los siguientes

HECHOS:

Que ambas partes suscribieron un contrato de arrendamiento de vivienda con fecha [fecha].

Que el inmueble fue entregado en perfecto estado, según consta en el inventario y reportaje fotográfico adjunto.

Que al finalizar el contrato, la vivienda fue devuelta con múltiples daños y desperfectos imputables al inquilino, valorados en [importe], según presupuesto de reparación que se acompaña.

Que se ha intentado resolver el conflicto de forma amistosa, sin éxito.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:

Artículos 21 y 27 de la Ley de Arrendamientos Urbanos y artículos 1563 y 1564 del Código Civil.

POR TODO ELLO, SOLICITO:

Que se condene al demandado a abonar al actor la cantidad de [importe total] por los daños causados, más intereses y costas.

[Ciudad, fecha, firma y nombre del propietario o su representante legal]

Pasos para poner una demanda de reclamación de daños en vivienda alquilada

Presentar una demanda requiere seguir un procedimiento legal ordenado y documentado. Estos son los pasos que debe seguir el propietario:

1. Documentar los daños

Antes de iniciar cualquier reclamación, es esencial reunir pruebas. Esto incluye un inventario firmado al inicio del contrato, fotografías o vídeos del estado original del inmueble y del estado tras la entrega. También conviene solicitar un presupuesto de reparación o informe pericial, que detalle el coste de los daños y los distinga del desgaste normal.

2. Reclamar la reparación o compensación amistosamente

Así mismo, antes de acudir a los tribunales, se recomienda notificar al inquilino por escrito (preferiblemente mediante burofax con acuse de recibo) la existencia de los daños y el importe a reclamar. Si el inquilino no responde o se niega a pagar, se podrá interponer la demanda formal. En esta etapa, puede descontarse de la fianza el coste correspondiente si los desperfectos están justificados.

3. Presentar la demanda judicial

Si la vía amistosa no da resultado, se debe interponer la demanda ante el Juzgado de Primera Instancia del lugar donde se encuentre el inmueble. Para reclamaciones de hasta 2.000 €, puede hacerse sin abogado ni procurador; para cantidades superiores, su intervención es obligatoria. El propietario deberá adjuntar contrato, fotografías, facturas y toda la documentación que acredite los daños y el incumplimiento del inquilino.

4. Esperar la resolución judicial y ejecución

Una vez presentada la demanda, el juzgado notificará al inquilino, que podrá oponerse o llegar a un acuerdo. Si la sentencia es favorable, el arrendatario será condenado a pagar el importe de los daños, los intereses y las costas del proceso. En caso de impago, se puede solicitar la ejecución de la sentencia y el embargo de bienes o cuentas del inquilino. En este punto, contar con una entidad especializada como SEAG (Sociedad Española de Alquiler Garantizado) te ofrece una gran ventaja. En primer lugar, porque la cobertura incluye hasta 3.000 € por daños derivados de actos de vandalismo (tras descontar la fianza), y en segundo lugar por la protección jurídica integral, que se encarga de gestionar todo el proceso de reclamación hasta la recuperación completa de la vivienda. Gracias a este respaldo, el propietario evita costes legales y asegura una resolución rápida y efectiva del conflicto. Además, cuenta con una garantía de sus rentas en caso de impago, y también hasta la recuperación del inmueble.

5. Prevenir futuros daños

Una vez resuelto el caso, es recomendable reforzar el contrato de arrendamiento con cláusulas específicas sobre el mantenimiento, el inventario y las penalizaciones por daños. Además, establecer una garantía adicional o contratar los servicios de SEAG es una forma eficaz de prevenir riesgos y alquilar con total tranquilidad.

¿Qué es mejor, vender o alquilar un piso? Claves para decidir según tu situación

La decisión de vender o alquilar un piso es una de las más importantes que puede tomar un propietario. Ambas opciones ofrecen ventajas, pero también implican compromisos económicos, fiscales y personales muy distintos. Mientras que vender permite obtener liquidez inmediata, alquilar proporciona ingresos estables y la posibilidad de conservar el patrimonio, algo que cada vez está más valorado en un mercado inmobiliario cambiante. A continuación, analizamos qué factores debes considerar para decidir qué es mejor, vender o alquilar tu piso, según tus necesidades y situación. ¡Vamos a ello!

¿Vender o alquilar un piso? Principales diferencias

La primera pregunta que muchos propietarios se hacen es: ¿qué es mejor, vender o alquilar mi piso? No existe una respuesta única, ya que depende del contexto económico, la ubicación del inmueble, las expectativas de rentabilidad y las necesidades personales del propietario. Vender un piso implica desprenderse del bien a cambio de una ganancia inmediata. Es una opción recomendable cuando se necesita liquidez, se quiere reinvertir o el inmueble requiere una reforma importante que no se desea asumir. Sin embargo, vender tiene un carácter irreversible y está sujeta a tributación por la ganancia patrimonial, lo que puede reducir el beneficio final.

Por otro lado, alquilar un piso permite conservar la propiedad, obtener ingresos recurrentes y aprovechar el valor del mercado inmobiliario a largo plazo. Además, si se cuenta con un servicio de alquiler garantizado —como el que ofrece SEAG para pisos completos y para el alquiler de habitaciones— se elimina el riesgo de impago y se asegura la protección legal del propietario frente a cualquier incidencia. Así mismo, con SEAG (Sociedad Española de Alquiler Garantizado), los propietarios pueden alquilar con total seguridad. SEAG ofrece protección jurídica integral frente al impago, defensa legal completa, y una cobertura de hasta 3.000 € por daños por actos de vandalismo (tras descontar la fianza), garantizando que el alquiler sea una inversión segura y rentable.

En general, alquilar resulta más rentable cuando el piso está bien situado, en una zona con demanda de arrendamiento y no se necesita el capital de forma inmediata. Por el contrario, vender puede ser una alternativa más conveniente cuando se busca liquidez o el inmueble genera gastos difíciles de mantener.

Ventajas de alquilar un piso y cómo invertir para alquilar

Como indicábamos, optar por alquilar ofrece numerosas ventajas que van más allá del ingreso mensual. Si estás valorando alquilar o vender un inmueble, conviene tener en cuenta los siguientes beneficios:

  • Ingresos estables y prolongados: El alquiler genera una fuente de rentas mensuales, ideal para complementar otros ingresos o garantizar estabilidad financiera.
  • Revalorización del inmueble: A diferencia de la venta, conservar la propiedad permite beneficiarse del posible aumento del valor del piso con el paso del tiempo.
  • Flexibilidad: Al alquilar, el propietario no se desprende del bien y puede decidir vender más adelante en un momento más favorable del mercado.
  • Ventajas fiscales: Los ingresos por alquiler pueden deducirse parcialmente en el IRPF por gastos de conservación, reparaciones o seguros, siempre que el contrato esté registrado.

Para quienes desean dar el paso y alquilar para invertir, existen estrategias que pueden aumentar la rentabilidad, como reformar el inmueble, amueblarlo o adaptarlo a la demanda de arrendamiento temporal. Si quieres profundizar en este tema, te recomendamos leer nuestro artículo específico sobre cómo invertir para alquilar un piso, donde analizamos los mejores consejos para aumentar la rentabilidad sin asumir riesgos innecesarios.

Qué hago con un piso heredado: ¿Vender o alquilar?

Una de las preguntas más comunes en el ámbito inmobiliario es qué es mejor, vender o alquilar un piso heredado. En estos casos, la decisión suele ser más compleja, ya que entran en juego factores emocionales, fiscales y familiares. Cuando la herencia recae sobre una única persona, la decisión es más sencilla: puede valorar si necesita liquidez o prefiere mantener el bien y rentabilizarlo mediante el alquiler. Sin embargo, cuando se trata de un proindiviso entre varios herederos, es decir, una propiedad compartida, la gestión puede complicarse.

En estos casos, vender requiere el acuerdo unánime de todos los copropietarios, algo que no siempre resulta fácil de alcanzar. En cambio, alquilar un piso heredado puede ser la mejor solución temporal. Permite obtener ingresos mientras se decide qué hacer con la propiedad a largo plazo, evitando decisiones precipitadas o conflictos entre herederos. Además, el alquiler ayuda a conservar el inmueble en uso, evitar su deterioro y cubrir los gastos de comunidad e impuestos. Alquilar ofrece también una ventaja práctica: da tiempo para pensar con calma, estudiar la situación del mercado y tomar una decisión definitiva sin presiones. Mientras tanto, con la garantía de SEAG, los propietarios pueden disfrutar de la tranquilidad de cobrar puntualmente y contar con protección jurídica ante cualquier eventualidad, incluyendo el impago o los daños al inmueble.

Por lo tanto, cuando surja la duda de qué es mejor, vender o alquilar un piso heredado, la respuesta más prudente suele ser alquilar. Es una opción flexible, rentable y reversible, que permite mantener el control sobre el patrimonio familiar sin renunciar a los beneficios económicos.

Cómo calcular el precio de alquiler de una vivienda para obtener la máxima rentabilidad

Cuando se alquila una vivienda por primera vez es normal que surjan una gran cantidad de dudas. La primera de ellas: ¿Por cuánto puedo alquilar mi piso? Fijar un valor económico para el alquiler es una labor más importante y difícil de lo que parece. Aunque el objetivo final es obtener la máxima rentabilidad, la cuota también debe ser acorde a los precios del mercado, así como a las condiciones y características de la vivienda para que se alquile cuanto antes y puedas obtener beneficios de tu inversión. A continuación, te explicamos cómo calcular el precio de alquiler de una vivienda. ¡Sigue leyendo!

¿Por cuánto puedo alquilar mi piso? Lo primero que debes hacer

Cuando un propietario se plantea por cuánto puedo alquilar mi piso la respuesta no es tan sencilla, ya que depende de múltiples factores: la ubicación, la superficie, el estado del inmueble, la demanda en la zona y la normativa vigente. Determinar el precio adecuado no solo asegura encontrar inquilinos rápidamente, sino que también es clave para garantizar la máxima rentabilidad del alquiler. Antes que nada, el propietario debe analizar el mercado en el que se encuentra. Esto implica comparar precios de viviendas similares en la misma zona, revisar los portales inmobiliarios, consultar a agentes especializados y tener en cuenta las limitaciones legales que puedan aplicarse. Hoy en día, los precios de arrendamiento están sujetos a nuevas normativas que establecen límites en ciertas comunidades autónomas y ciudades, en concreto en las zonas de mercado residencial tensionado definido por la Ley de Vivienda de 2023.

Otro paso fundamental es considerar los gastos asociados al arrendamiento: comunidad, seguros, impuestos y posibles reformas de adecuación. Y por supuesto, la protección de tu alquiler, como es el servicio de alquiler garantizado de SEAG, tanto para la vivienda completa como para garantizar el alquiler de habitaciones, según sea tu caso. Con este servicio podrás alquilar con total tranquilidad sin preocuparte por sufrir un impago, ya que en este supuesto podrás seguir cobrando tu alquiler mes a mes hasta recuperar la vivienda. Sin olvidar que contarás con protección jurídica integral por parte de nuestro equipo de abogados especializados que se encargarán de llevar a cabo la reclamación del impago y todo el proceso judicial hasta la recuperación del inmueble, si fuera necesario; o la cobertura de daños por actos de vandalismo de hasta 3.000 €, tras descontar la fianza.

Además, ten en cuenta que una vivienda en buen estado, con electrodomésticos eficientes y servicios modernos, podrá fijar un precio más competitivo y atraer a inquilinos dispuestos a pagar más. En definitiva, antes de fijar una cifra final, conviene analizar todos estos factores con calma. De esta manera podrás responder con precisión a esa duda que te invade sobre por cuánto alquilar mi piso y garantizar un equilibrio entre atractivo para el inquilino y beneficio para el propietario.

Cómo calcular el precio de alquiler de una vivienda

Hechas las primeras aclaraciones, ya podemos responder a la cuestión de cómo calcular el precio de alquiler de una vivienda, y para ello hay que tener en cuenta tanto las variables del mercado como las herramientas y normativas disponibles. A continuación, te mostramos los aspectos esenciales para conseguir una estimación ajustada y rentable.

Analiza la oferta y la demanda en tu zona

Uno de los primeros pasos es comparar tu vivienda con otras similares. Examina anuncios de pisos con características parecidas en superficie, número de habitaciones, ubicación y estado de conservación. Ten en cuenta que un piso recién reformado o con certificación energética eficiente podrá alquilarse a un precio superior. Por el contrario, una vivienda con carencias estructurales o servicios antiguos puede obligar a reducir el importe. La demanda también influye. En ciudades con alta movilidad laboral o estudiantil, los pisos suelen tener una rotación más alta y un precio de alquiler superior.

Calcula la rentabilidad esperada

Un aspecto clave es calcular no solo el precio de alquiler, sino la rentabilidad que este proporcionará. Para ello, se puede utilizar una fórmula básica: dividir los ingresos anuales del alquiler entre el valor de mercado de la vivienda y multiplicarlo por 100. Este cálculo permite saber si el inmueble ofrece un rendimiento adecuado frente a otras opciones de inversión. No olvides restar gastos fijos como el IBI, la comunidad, posibles reparaciones o seguros. Solo así podrás conocer la rentabilidad neta.

Calcular precio alquiler: nueva ley

Actualmente, muchos propietarios se preguntan cómo calcular el precio del alquiler según la nueva ley. En zonas declaradas como tensionadas, la normativa establece límites máximos de renta que deben respetarse. Para comprobar si tu piso está dentro de estas áreas, es fundamental consultar el índice de precios de referencia publicado por la Administración. Este índice refleja el rango de precios que corresponde a inmuebles de características similares en una determinada ubicación. Respetar este límite no solo evita sanciones, sino que asegura que el contrato sea válido y tenga plena seguridad jurídica. Lamentablemente para el propietario, esto significa que no siempre podrá fijar el precio que considere más conveniente, lo cual puede suponer un problema en algunos casos.

Ajusta el precio en función de las características de la vivienda

La ubicación exacta del inmueble es determinante: un piso en el centro de la ciudad tendrá un valor muy distinto al de otro en la periferia. Además, las características internas también juegan un papel crucial: ascensor, garaje, terraza, eficiencia energética o la posibilidad de alquilar amueblado son factores que permiten elevar el precio del alquiler. Los propietarios que se preguntan cómo calcular el precio del alquiler deben tener en cuenta estas mejoras como un valor añadido que incrementa la rentabilidad. Invertir en pequeños detalles, como pintar el piso, renovar los electrodomésticos o mejorar la iluminación, puede marcar también la diferencia en el precio final.

Consulta a profesionales especializados

Y por último, aunque existen herramientas online para calcular el precio de alquiler de una vivienda, lo más recomendable es contar con asesoría especializada, por ejemplo la de los profesionales del sector inmobiliario que conocen de primera mano la normativa, las particularidades de cada zona y los precios reales con los que se cierran operaciones. Un buen asesor puede ayudarte a fijar un precio competitivo y realista, evitando los errores más comunes: pedir una renta demasiado alta que aleje a los inquilinos, o demasiado baja que reste rentabilidad al propietario.

Cuáles son las mejores apps de alquiler de pisos para anunciar tu vivienda

En el momento de poner en alquiler una vivienda es fundamental escoger una plataforma adecuada donde anunciarse y lograr una mayor visibilidad, además de poder redactar tu anuncio de manera sencilla y detallada, o tener la opción de filtrar fácilmente entre los diferentes perfiles para escoger al inquilino ideal. En este artículo hacemos un análisis de cuáles son las mejores apps de alquiler de pisos, por popularidad y tráfico de visitas, pero también por sus prestaciones. ¡Vamos a ello!

App alquiler pisos: ¿Qué es y cómo funciona?

En la era digital, cada vez son más los propietarios que recurren a internet para poner en alquiler su vivienda. Una app de alquiler de pisos es una plataforma diseñada para facilitar la conexión entre arrendadores e inquilinos, permitiendo publicar anuncios con fotos, descripciones, precios y condiciones. Estas aplicaciones han transformado la forma de gestionar los arrendamientos, al ofrecer visibilidad inmediata y un alcance mucho mayor que el tradicional cartel de “SE ALQUILA” en el balcón. El funcionamiento es sencillo: el propietario crea un perfil, publica su inmueble con todos los detalles y lo pone a disposición de posibles inquilinos. Por su parte, los interesados pueden filtrar por ubicación, precio, número de habitaciones o características adicionales, y ponerse en contacto directamente con el anunciante.

Sin embargo, no basta con subir un anuncio y esperar. La competencia en estas plataformas es alta, por lo que es necesario redactar una descripción atractiva, utilizar fotografías de calidad y fijar un precio ajustado al mercado. Además, conviene ser transparente en la información, ya que los usuarios valoran la claridad y la seriedad en los anuncios. Es decir, estas apps simplifican el proceso de búsqueda y selección de vivienda, agilizan los tiempos y ofrecen comodidad tanto a propietarios como a inquilinos. Pero antes de lanzarse a utilizarlas, conviene conocer cuáles son las más populares y qué ventajas puede aportar cada una de ellas.

Las mejores apps para alquilar pisos

La oferta de aplicaciones para alquiler de viviendas es cada vez más amplia. Algunas se han consolidado como líderes del mercado, mientras que otras se enfocan en nichos específicos o en dar servicios adicionales. Estas son algunas de las más destacadas:

Idealista

Es probablemente la app más conocida en España. Ofrece un gran número de anuncios actualizados diariamente y permite filtrar por múltiples criterios. Para los propietarios, supone una garantía de visibilidad, ya que es la primera referencia para millones de personas que buscan vivienda en alquiler.

Fotocasa

Otra de las plataformas más utilizadas. Su gran ventaja es la facilidad de uso y la posibilidad de destacar los anuncios para lograr mayor alcance. Además, ofrece informes de mercado que ayudan a los propietarios a calcular un precio competitivo para su piso.

Habitaclia

Especialmente fuerte en algunas regiones, Habitaclia destaca por la calidad de sus anuncios y el detalle de la información publicada. Una buena opción para quienes quieren captar un público específico y más segmentado.

Badi

Inicialmente enfocada en alquiler de habitaciones, Badi ha ampliado su catálogo, pero sigue siendo una excelente opción para aquellos que buscan alquilar espacios compartidos o pisos para perfiles jóvenes.

Milanuncios

Aunque nació como un portal generalista de segunda mano, Milanuncios se ha posicionado también en el sector inmobiliario. Su punto fuerte es la amplia variedad de usuarios que acceden a la plataforma.

Cómo anunciarse en una app de alquiler de pisos

Como imaginarás, cada una de estas apps tiene sus ventajas y peculiaridades. Lo importante es elegir la que mejor se adapte al tipo de inmueble y al perfil de inquilino que se busca. En muchos casos, la mejor estrategia es combinar varias plataformas para lograr una mayor exposición, y llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿cuál es la mejor forma de anunciar un piso en una app de alquiler? Publicar un anuncio puede parecer sencillo, pero hacerlo de manera eficaz requiere estrategia. Lo primero es preparar la vivienda. Un piso limpio, ordenado y con buenas fotografías tiene muchas más posibilidades de atraer inquilinos. Invertir en imágenes profesionales y en una descripción completa y clara marcará la diferencia frente a otros anuncios más descuidados. También es recomendable incluir información detallada sobre los gastos, la zona, la cercanía a servicios y las condiciones del contrato.

Ahora bien, desde SEAG siempre recomendamos un paso adicional: gestionar los anuncios a través de una inmobiliaria de confianza. Las agencias cuentan con experiencia en este proceso, saben redactar anuncios atractivos y conocen cómo destacar en cada plataforma. Además, tienen acceso a herramientas de gestión que permiten publicar la vivienda de forma simultánea en múltiples apps, lo que multiplica la visibilidad sin esfuerzo adicional para el propietario. SEAG, en particular, colabora con inmobiliarias de todo el territorio que ofrecen a los propietarios su servicio de publicación de anuncios en las mejores plataformas, además de conectarlos con su propia cartera privada de clientes solventes. Estos inquilinos pasan previamente un estudio de solvencia, lo que aporta un extra de seguridad al propietario. Por otro lado, quienes deseen alquilar de manera segura su piso deben saber que con SEAG tienen la posibilidad de hacerlo contratando un servicio de alquiler garantizado. Este asegura el cobro de la renta mes tras mes, sin preocuparse por impagos o retrasos, entre otros muchos beneficios. De esta manera, el propietario no solo gana en visibilidad, sino también en tranquilidad, al contar con un respaldo profesional que protege su inversión.

En definitiva, aunque las apps de alquiler de pisos son una herramienta útil, lo más recomendable es utilizarlas en combinación con la gestión profesional que ofrecen inmobiliarias y servicios como SEAG. Así se maximiza la eficacia del anuncio y se garantiza que todo el proceso se lleve a cabo con seguridad y confianza.

Flex living: ¿Qué es y cómo funciona esta nueva modalidad de alquiler?

El mercado inmobiliario está en constante evolución, y con él también lo hacen las formas de alquilar una vivienda. En los últimos años han surgido alternativas innovadoras que se adaptan a estilos de vida cambiantes, como el coliving o el flex living. Pero, ¿qué significa exactamente este último concepto y qué lo hace atractivo para propietarios e inquilinos? A continuación, analizamos el flex living: qué es, sus características, en qué se diferencia del coliving y, sobre todo, por qué muchos expertos consideran que el alquiler temporal tradicional, respaldado por garantías legales y servicios profesionales como los de SEAG, sigue siendo aún la opción más conveniente para propietarios que buscan rentabilidad y seguridad.

Flex living: qué es y qué características tiene este alquiler

El término flex living proviene del inglés y su significado hace referencia a la flexibilidad en la forma de vivir y alquilar una vivienda. En la práctica, se traduce en contratos de arrendamiento más cortos que los habituales en la vivienda de larga estancia, pero más prolongados que los alquileres turísticos por días o semanas. Es decir, el flex living se presenta como una modalidad de arrendamiento temporal flexible que responde a las necesidades de quienes buscan alojamiento por un tiempo intermedio, sin los compromisos de los contratos de larga duración, pero con mayor estabilidad que una estancia turística. Su auge responde a una sociedad cada vez más dinámica, con profesionales que se trasladan temporalmente por motivos laborales, estudiantes en programas internacionales o personas que buscan un alojamiento provisional mientras concretan un proyecto personal. Entre sus principales características encontramos:

  • Duración intermedia de los contratos: suele abarcar de tres a doce meses, aunque en algunos casos puede adaptarse a necesidades específicas.
  • Viviendas amuebladas y equipadas: al estar orientado a usuarios temporales, las propiedades en flex living suelen incluir todo lo necesario para entrar a vivir sin complicaciones.
  • Gran adaptabilidad: pensado para quienes necesitan trasladarse por trabajo, estudios o proyectos personales sin asumir un compromiso a largo plazo.
  • Servicios añadidos: en ocasiones, incluye limpieza, mantenimiento o acceso a espacios compartidos, lo que lo aproxima a un modelo híbrido entre el alquiler tradicional y el coliving.

En definitiva, al hablar de flex living, qué es y para qué sirve nos encontramos con una modalidad que facilita una vivienda cómoda y lista para usar durante un período limitado, pensado para quienes valoran la practicidad y la rapidez.

Cuál es la diferencia entre flex living y coliving

Aunque a menudo se confunden, existen diferencias notables entre el flex living y el coliving. El coliving se basa en compartir vivienda con otras personas, combinando el alquiler de una habitación privada con el uso común de espacios como cocina, salón o zonas de coworking. Es un modelo que fomenta la comunidad y suele atraer a jóvenes profesionales y estudiantes que buscan experiencias sociales y costes más accesibles. En cambio, el flex living prioriza la independencia y privacidad, ofreciendo una vivienda completa para uso exclusivo del inquilino o su familia. Es decir, mientras que en el coliving la clave está en la convivencia compartida, en el flex living se mantiene el concepto de hogar individual, pero con la ventaja de la flexibilidad temporal. Por tanto, cuando se analiza la diferencia entre flex living y coliving, lo fundamental es distinguir entre un modelo basado en comunidad frente a otro que apuesta por la autonomía, ambos con la flexibilidad como punto en común.

¿Flex living o vivienda temporal?

Aquí surge la gran cuestión: ¿qué opción es mejor para los propietarios y los inquilinos? Lo primero que hay que tener en cuenta es que el flex living es una modalidad específica del alquiler temporal, pero con matices. Esta ha ganado popularidad en los últimos años por su flexibilidad para inquilinos, sin embargo, la vivienda temporal tradicional cuenta con otras ventajas que la convierten en una alternativa más sólida y segura para quienes buscan más estabilidad y, en general, para los propietarios. El alquiler temporal, regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), permite contratos con una duración determinada, lo que aporta un marco legal claro tanto para arrendador como para arrendatario. Frente al flex living, que en muchos casos todavía se mueve en una zona gris en cuanto a regulación, el alquiler temporal ofrece seguridad jurídica, garantías de cobro y mecanismos eficaces en caso de impago o necesidad de desahucio.

En este sentido, en SEAG (Sociedad Española de Alquiler Garantizado) reforzamos aún más estas ventajas gracias a nuestro sistema de gestión integral, mejor que un seguro de alquiler. A diferencia de los seguros tradicionales, el alquiler temporal garantizado de SEAG respalda el cobro de la renta, ofrece protección jurídica integral y agiliza el desalojo en casos de incumplimiento, todo ello sin imponer franquicias y desde un 3% de la cuota anual. Por ejemplo, un propietario que se plantee si optar por el flex living o vivienda temporal debería valorar no solo la flexibilidad para los inquilinos, sino también la seguridad para su inversión. Con SEAG, el alquiler temporal se convierte en una opción rentable y sin riesgos, ideal para quienes quieren maximizar ingresos sin preocuparse por impagos o conflictos legales. Además de la seguridad jurídica y financiera, el alquiler temporal presenta otras ventajas frente al flex living:

  • Mayor rentabilidad para el propietario: contratos adaptados a la demanda real sin la incertidumbre de ocupaciones muy cortas.
  • Inquilinos seleccionados profesionalmente: SEAG aplica criterios de solvencia y control que reducen los riesgos.
  • Cobertura de suministros y daños: prestaciones adicionales que ofrecen una tranquilidad total.
  • Flexibilidad real para ambas partes: el contrato puede adaptarse en duración y condiciones, siempre bajo un marco legal claro.

Flex living: significado en el mercado actual

Al hablar de flex living, significado y cómo se interpreta en la sociedad en la actualidad debes tener en cuenta a quién se dirige: para los inquilinos representa comodidad y libertad, mientras que para los propietarios puede ser un reto si no cuentan con garantías adicionales. Por eso, muchos arrendadores que buscan esta flexibilidad en su oferta optan por hacerlo bajo el paraguas del alquiler temporal con respaldo legal y gestión profesional.

¿Cuáles son los electrodomésticos obligatorios en un piso de alquiler?

Una de las preguntas más habituales entre propietarios e inquilinos es qué electrodomésticos son obligatorios en un piso de alquiler y cuáles no. Lo cierto es que es un tema que suele generar bastantes confusiones, además de conflictos habituales entre inquilinos y propietarios. Es por esta razón por la cual en este artículo arrojamos luz para responder de manera clara y precisa a este interrogante. Si quieres saber qué electrodomésticos tiene que tener un piso de alquiler, entonces, ¡sigue leyendo!

Cuáles son los electrodomésticos obligatorios en piso de alquiler

Como indicábamos en la introducción, la respuesta no es sencilla. Y es que la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) no establece un listado específico de electrodomésticos que deba incluir necesariamente una vivienda arrendada. Lo que sí determina la norma es que el piso debe entregarse en condiciones de habitabilidad y que los inquilinos puedan utilizarlo para el uso convenido: vivienda habitual. Esto implica que, en la práctica, los electrodomésticos considerados básicos —como frigorífico, cocina/placa, horno y lavadora— suelen formar parte del equipamiento mínimo de un alquiler estándar. De hecho, en los últimos años también se ha extendido la presencia de otros aparatos, como el microondas o el lavavajillas. Ahora bien, no son obligatorios.

Entonces, es posible hacer un contrato de alquiler de piso sin electrodomésticos

Si planteamos la duda en el sentido contrario (sobre si es viable un alquiler de piso sin electrodomésticos), la respuesta directa y sencilla es afirmativa. El propietario puede decidir arrendar la vivienda vacía. En este caso, lo fundamental es que en el contrato quede reflejado con claridad si el inmueble se entrega sin electrodomésticos, de modo que el inquilino sea consciente de que tendrá que hacerse cargo de su adquisición. Esta opción puede ser interesante para arrendatarios que ya cuentan con sus propios aparatos o que prefieren elegir modelos concretos. Sin embargo, conviene tener presente que un piso sin equipamiento suele resultar menos atractivo en el mercado y puede tardar más en alquilarse. Los inquilinos, en general, valoran la comodidad de entrar a vivir sin tener que realizar un gasto adicional en equipamiento básico.

¿Qué se considera que un piso se entrega en condiciones de habitabilidad?

Al alquilar una vivienda, uno de los aspectos fundamentales que marca la diferencia entre un arrendamiento válido y otro problemático es que el inmueble se entregue en condiciones de habitabilidad. Pero, ¿qué quiere decir exactamente este concepto y qué requisitos debe cumplir un piso para ser considerado habitable? La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece que el arrendador está obligado a poner a disposición del inquilino una vivienda apta para el uso convenido, es decir, como residencia habitual. Esto implica que el inmueble debe reunir una serie de características mínimas que garanticen seguridad, salubridad y comodidad, y entre los aspectos básicos que determinan la habitabilidad de un piso se encuentran:

  • Estado estructural adecuado: la vivienda no debe presentar riesgos de derrumbes, grietas graves ni desperfectos que comprometan su estabilidad.
  • Suministros esenciales: debe contar con acceso a agua corriente, electricidad y, en la mayoría de los casos, gas o un sistema alternativo de calefacción.
  • Ventilación e iluminación natural: las habitaciones deben disponer de ventanas u otras aberturas que aseguren una correcta ventilación e iluminación.
  • Instalaciones en buen estado: fontanería, electricidad y red de saneamiento deben funcionar correctamente y sin fugas.
  • Espacios mínimos: debe disponer de cocina, baño y, al menos, una estancia destinada a dormitorio.
  • Condiciones higiénicas adecuadas: libre de humedades graves, plagas o suciedad que pongan en riesgo la salud de los ocupantes.

Cumplir con estos parámetros asegura que el inmueble pueda destinarse a vivienda y no ponga en peligro la seguridad ni el bienestar de los inquilinos.

Y si se estropea un electrodoméstico en un piso de alquiler, ¿quién lo paga?

Otro punto clave relacionado con los electrodomésticos obligatorios en un piso de alquiler es qué ocurre cuando alguno de ellos deja de funcionar. La LAU establece que el propietario debe hacerse cargo de las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad, siempre y cuando la avería se deba a un desgaste natural o a un fallo técnico; mientras que el inquilino debe responder ante los desperfectos ocasionados por haber llevado a cabo un mal uso del electrodoméstico, negligencia o daños intencionados. Esto significa que, si un electrodoméstico incluido en el contrato deja de funcionar por el paso del tiempo o por una avería normal, el gasto corresponde al arrendador. En cambio, si la rotura se debe a un mal uso por parte del inquilino, este tendrá que asumir la reparación o sustitución. Veamos dos ejemplos sencillos:

  • Si la lavadora incluida en el inventario deja de funcionar tras años de uso, es el propietario quien debe cambiarla.
  • Si el inquilino la estropea introduciendo objetos inadecuados, la reparación será de su responsabilidad.

De nuevo, lo fundamental es que en el contrato conste claramente qué electrodomésticos se incluyen en un piso de alquiler y en qué estado se entregan. Ten en cuenta que para realizar un inventario detallado lo mejor es que lo prepares con fotografías, esto te servirá para evitar disputas y para poder utilizar la fianza sin problemas en caso de necesidad. Si quieres más información sobre quién debe asumir las reparaciones en una vivienda alquilada, entonces este artículo puede interesarte. En él te explicamos todo lo que necesitas saber y con casos específicos, para que no haya lugar a dudas. Además, si lo que realmente buscas es alquilar tu piso con total tranquilidad, sabiendo que seguirás cobrando mes a mes en caso de impago por parte del inquilino y con un servicio de asistencia jurídica integral para la reclamación del mismo, así como para el desahucio de inquiokupas, entonces te interesará la garantía indefinida de SEAG. Esta incluye, así mismo, una cobertura de hasta 3.000 € para compensar los daños por actos de vandalismo (tras descontar la fianza), así no tendrás que preocuparte por el estado de los electrodomésticos, en caso de enfrentarte a esta situación.

Qué es la libertad financiera y cómo conseguirla con alquileres (vídeo)

¿Te imaginas poder vivir del alquiler sin depender de un trabajo externo? Este es un objetivo que muchos inversores y propietarios persiguen con el fin de alcanzar la libertad financiera. En este artículo, queremos explicarte con más detalle en qué consiste y ofrecerte algunos consejos para ayudarte a lograrlo. Además, te hablamos sobre el servicio que ofrece SEAG para ayudar a quienes se deciden a invertir en vivienda y que presentó en el evento Libre a los 30 de Javier Medina. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es la libertad financiera?

Hablar de qué es la libertad financiera implica ir más allá del simple hecho de ganar dinero. La libertad financiera significa tener suficientes ingresos pasivos o fuentes de renta estables que permitan cubrir todos los gastos sin depender de un salario tradicional. En otras palabras, qué significa la libertad financiera es poder decidir cómo emplear tu tiempo sin que las obligaciones económicas te condicionen. Lograr este estado requiere planificación, disciplina y una estrategia clara. No se trata solo de ganar más, sino de cómo ser económicamente independiente, gestionando bien los ingresos y sabiendo invertir. Cuando una persona alcanza este nivel, ya no trabaja únicamente por necesidad, sino porque lo elige. Qué es ser independiente económicamente también supone tener la seguridad de que, pase lo que pase, los gastos esenciales estarán cubiertos. Esto otorga tranquilidad y permite afrontar la vida con menos incertidumbre.

Dentro de las distintas vías para alcanzar esta meta, la inversión inmobiliaria destaca como una de las más sólidas. Contar con viviendas en alquiler, locales comerciales u oficinas que generen ingresos constantes es una de las claves para alcanzar la libertad financiera. Lo vemos con más detalle en el siguiente apartado.

Claves para alcanzar la libertad financiera en el mercado del alquiler

Cuando se habla de inversión inmobiliaria como vehículo para alcanzar la libertad financiera, hay que tener en cuenta varios aspectos fundamentales y entender que el alquiler no solo consiste en disponer de un inmueble y encontrar a un inquilino. Lo vemos con más detalle.

Define un presupuesto realista antes de invertir

Uno de los primeros pasos para alcanzar la libertad financiera a través del alquiler es establecer un presupuesto claro. Esto implica calcular cuánto capital puedes destinar a la compra de inmuebles, qué porcentaje se financiará mediante hipoteca y qué parte cubrirás con ahorros. Ser realista desde el inicio evita sobreendeudarse y facilita que la rentabilidad del alquiler sea positiva.

Analiza la ubicación y la demanda del inmueble

El lugar donde compres marcará la diferencia entre un activo rentable y uno que apenas genere ingresos. Revisa la demanda de alquiler en la zona, los precios medios por metro cuadrado y el perfil de inquilinos potenciales. Una buena ubicación asegura mayor ocupación y menor riesgo de impago, lo que contribuye directamente a alcanzar la independencia económica.

Diversifica el tipo de inmuebles

No concentres toda tu inversión en un único tipo de propiedad. Combinar viviendas, locales u oficinas puede ayudarte a equilibrar riesgos y mejorar la estabilidad de los ingresos. La diversificación es una de las claves para alcanzar la libertad financiera en el mercado inmobiliario, ya que reduce la exposición a fluctuaciones específicas de cada sector.

Reinvierte los beneficios del alquiler

Para acelerar el camino hacia la independencia económica, destina los beneficios del alquiler a la compra de nuevos activos o a la amortización de deuda. Reinvertir en lugar de consumir los ingresos facilita un crecimiento exponencial del patrimonio y acerca antes el objetivo de vivir de rentas.

Evalúa siempre la rentabilidad neta

No basta con mirar lo que ingresas por el alquiler; hay que descontar impuestos, gastos de comunidad, reparaciones y posibles periodos de vacío. La clave está en calcular la rentabilidad neta de cada inmueble y tomar decisiones de inversión basadas en datos objetivos.

Seguridad y previsibilidad en el alquiler

Para que los ingresos sean realmente pasivos, el propietario necesita seguridad y previsibilidad. Uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta cualquier arrendador es el impago de la renta. Un inquilino que no cumple con sus obligaciones puede hacer peligrar tu objetivo de libertad financiera. Aquí es donde entran en juego las herramientas que aseguran el cobro puntual y ofrecen protección jurídica integral. En SEAG somos una empresa especializada en garantía de alquiler que lleva más de una década trabajando en este sector. Nuestro modelo asegura que los propietarios reciban la renta pase lo que pase, algo que es clave para quienes buscan cómo ser independientes económicamente a través de la inversión inmobiliaria.

SEAG participa en el evento Libre a los 30 sobre inversión inmobiliaria Javier Medina

El evento Libre a los 30, impulsado por Javier Medina, es un referente en el ámbito de la educación financiera y la inversión inmobiliaria. Su objetivo es enseñar a jóvenes y adultos cómo generar ingresos pasivos y alcanzar la ansiada independencia económica a través del alquiler de inmuebles. Durante esta edición, SEAG tuvo una participación destacada. Iván, director comercial de la compañía, compartió escenario con Javier Medina para hablar de cifras reales y de las soluciones que ofrecen a los propietarios. Iván recordó que SEAG nació hace más de 11 años con una misión clara: dar tranquilidad a los arrendadores para que puedan alquilar sin miedo a los impagos. En palabras de Javier Medina, alquilar hoy en día sin contar con una garantía es “un suicidio”, ya que el riesgo de morosidad es elevado. En el evento se expusieron datos reveladores: en torno al 5-8% de los alquileres terminan en impago reiterado.

Ante esta situación, SEAG responde pagando al propietario para que no vea comprometidos sus ingresos. Posteriormente, se encarga de la mediación con el inquilino y, si es necesario, de iniciar un proceso judicial con todos los costes cubiertos. Otra de las aportaciones de SEAG fue explicar los servicios adicionales que ofrecen, como el cobro garantizado el día 1 de cada mes, la cobertura frente a okupación o la asunción de impagos de suministros. Estas prestaciones adicionales convierten la garantía en un sistema mucho más completo que cualquier seguro tradicional. Javier Medina subrayó además la importancia de esta alianza con SEAG para los miembros de su comunidad. De hecho, gracias al acuerdo alcanzado, los inversores que contraten la garantía a través de Libre a los 30 obtienen condiciones especiales, como la ampliación de cobertura frente a actos vandálicos de 3.000 a 6.000 euros y un cashback del 10% sobre el coste de la garantía.

Este tipo de sinergias ponen de manifiesto que Libre a los 30 Javier Medina no solo es un evento teórico, sino una oportunidad real para que los participantes accedan a herramientas prácticas que les permitan avanzar en su camino hacia la independencia económica.

¿Qué pasa si ocupan mi casa y tengo armas dentro? (vídeo)

El miedo a la okupación ha crecido considerablemente en los últimos años. El aumento de casos, así como el desamparo jurídico al que se enfrentan los propietarios a causa de la imparcialidad de las leyes, ha dado lugar a varias creencias y supuestas técnicas para prevenir estas situaciones o, en su caso, para que se pueda llevar a cabo un desalojo exprés. Y una de ellas es la creencia sobre las ventajas de tener un arma en casa. Concretamente, porque esto se consideraría una tenencia ilícita de armas por parte de los okupas y la policía podría entrar de manera inmediata. Ahora bien, qué hay de cierto en esto. ¿Realmente tener un arma en casa evita la okupación? A continuación, te explicamos todo lo que debes saber al respecto. ¡Sigue leyendo!

¿Qué pasa si ocupan mi casa y tengo un arma dentro?

La primera pregunta que surge es evidente: ¿Qué pasa si ocupan mi casa y tengo armas dentro? Según explica Pedro Bretón en el vídeo que puedes ver en este artículo, si los okupas desconocen que existen armas en el domicilio, no están cometiendo un delito de tenencia ilícita de armas, ya que no hay intención ni posesión reconocida. Esto significa que la policía, de forma inmediata, no podría acceder al inmueble solo por la presencia de las armas, salvo que cuente con una orden judicial. En este sentido, la ocupación de la vivienda sigue tratándose como cualquier otro caso de usurpación o allanamiento, dependiendo de si se trata de la vivienda habitual o de una segunda residencia.

El verdadero problema aparece para el propietario, ya que mientras el inmueble esté ocupado, las armas permanecen bajo el control físico de terceras personas. Esto genera un riesgo evidente de seguridad, no solo para el dueño, sino también para el vecindario y las propias autoridades, que podrían verse obligadas a intervenir con más cautela. Por ello, la recomendación de expertos como Bretón es evitar que esta situación se produzca mediante la prevención y una correcta gestión de la vivienda, especialmente cuando se trata de segundas residencias que permanecen largas temporadas vacías.

Armas y okupas: ¿Puede incurrir el propietario en un delito?

Otra cuestión fundamental es si tener un arma en casa ocupada puede suponer problemas legales para el propietario. Pedro Bretón aclara que, si hablamos de la vivienda habitual, el hecho de que se introduzcan okupas y encuentren armas registradas no implica que el propietario incurra en un delito. El allanamiento de morada en la vivienda principal se considera un delito penal, lo que permite al propietario y a las fuerzas de seguridad actuar con más contundencia. Sin embargo, la situación cambia cuando el inmueble ocupado no es la residencia principal. Si tienes armas en casa y te la ocupan, pero esa vivienda no coincide con la que has registrado como domicilio habitual en la Comandancia de la Guardia Civil, el responsable del delito serías tú como propietario. Esto se debe a que la ley exige registrar las armas únicamente en el domicilio habitual.

En otras palabras, tener armas en una segunda residencia que es ocupada podría derivar en consecuencias legales contra el propietario, incluso aunque no haya tenido culpa en la okupación. Esta diferencia es clave y genera un motivo más para evitar dejar armas en segundas viviendas. Por tanto, cuando se habla de armas y okupas, la línea legal es muy clara: el problema no es únicamente el allanamiento, sino la ubicación legal de esas armas.

Qué se considera allanamiento de morada y qué ocurre si tengo un arma en casa ocupada

El allanamiento de morada está regulado en el Código Penal y se produce cuando alguien entra o permanece en la vivienda habitual de otra persona sin su consentimiento. Es un delito penado con sanciones que pueden incluir prisión. En este contexto, si unos okupas acceden a la vivienda principal de un propietario, el delito es inmediato. Según recalca Pedro Bretón, el allanamiento ofrece herramientas legales para que el desalojo se produzca con mayor rapidez. En este caso, el hecho de tener armas en la casa no supone ninguna responsabilidad extra para el dueño, siempre que estas estén debidamente registradas en ese domicilio. Pero tampoco son necesarias, por lo tanto, adquirirlas únicamente como método de prevención de la okupación es innecesario. En definitiva, resumiendo lo explicado hasta el momento, nos encontramos con lo siguiente:

  • El propietario puede ser considerado responsable por tenencia indebida si estas se encuentran en la segunda vivienda, ya que las armas solo pueden registrarse y tenerse en la vivienda habitual.
  • Los okupas, si no conocen la existencia de armas en casa, no cometen un delito por ello.
  • La policía no puede acceder de inmediato sin orden judicial, salvo que existan riesgos evidentes para la seguridad pública.
  • En caso de allanamiento de morada, la policía puede desalojar a los okupas inmediatamente, ya que están cometiendo un delito registrado en el Código Penal.

Cómo evitar la okupación independientemente de si tienes un arma en casa y te la ocupan

Más allá de la cuestión de las armas, la verdadera pregunta para los propietarios es: ¿Cómo evitar la okupación? Pedro Bretón insiste en que la mejor herramienta es la prevención. Contar con medidas de seguridad, revisar periódicamente la vivienda, instalar sistemas de alarma o reforzar puertas y ventanas puede reducir las posibilidades de intrusión. Otro punto es que tu vivienda ya esté okupada, en cuyo caso puedes revisar este artículo en el que se explica detalladamente cómo actuar: qué hacer si okupan tu casa.

Pero más allá de lo físico, también es fundamental contar con respaldo jurídico especializado. Una okupación, aunque no implique armas, siempre genera problemas legales, económicos y personales para el propietario. Servicios profesionales como los de SEAG permiten que los dueños se sientan protegidos gracias a su cobertura frente al impago y a la ocupación ilegal. SEAG ofrece protección jurídica integral y soluciones adaptadas para propietarios, con procedimientos rápidos y eficaces en casos de okupación. Esto incluye apoyo en el desalojo, gestión legal del caso y acompañamiento durante todo el proceso, además de cobertura frente al impago hasta la recuperación del inmueble. En última instancia, lo esencial es no confiar en la idea de que tener un arma en casa protegerá frente a los okupas. La realidad es que la ley establece límites muy claros y, como explica Bretón, la posesión de armas en una vivienda ocupada puede volverse en contra del propio propietario.

La recomendación es clara: reforzar la seguridad, registrar correctamente las armas solo en la residencia habitual y confiar en servicios especializados que garanticen la protección total de la vivienda y de los derechos del propietario.

¿Por qué en los meses de septiembre y octubre aumenta la deuda de alquiler?

Septiembre y octubre son meses críticos para los propietarios de viviendas en alquiler. Según los datos de morosidad recopilados por SEAG, el impago de rentas se dispara en estas fechas debido a un factor económico recurrente: el descenso de liquidez de muchas familias tras el verano. A continuación, analizamos los datos de morosidad a lo largo de los años y cuáles son las cifras actuales. ¡Sigue leyendo!

Cuáles son los datos de morosidad y por qué aumentan las cifras tras el verano

Los gastos extraordinarios de las vacaciones, sumados al inicio del curso escolar —material, matrículas, uniformes y actividades extraescolares—, hacen que muchos inquilinos tengan dificultades para priorizar el pago de la renta. Como resultado, el ratio de morosidad crece de manera notable durante estos meses, afectando de lleno a la estabilidad de los arrendadores. Las cifras son claras: la deuda media anual por inquilino moroso alcanzó en 2024 los 7.957 euros, lo que supone un 4,59% más que el año anterior (7.608 euros); o un incremento del 15,76%, en comparación con los 6.874 euros del 2022. Aunque las cifras son generales, los informes demuestran que la tendencia en septiembre y octubre es determinante en el incremento de la deuda de alquiler en España, un fenómeno que lleva años repitiéndose con la misma intensidad.

Dónde hay un mayor ratio de morosidad en España

Aunque los impagos afectan a todo el territorio nacional, algunas comunidades autónomas presentan un mayor ratio de morosidad que otras. Cataluña lidera la lista con una deuda media de 10.996 euros por inquilino, seguida de Baleares con 10.234 euros, Madrid con 9.813 euros y el País Vasco con 8.373 euros. Si analizamos por provincias, entonces Barcelona encabeza el ranking con 13.419 euros de media por deudor, seguida por Baleares, Guipúzcoa, Madrid, Málaga, Sevilla y Vizcaya. Además, Cataluña también es la comunidad que acumula el mayor número de casos de impago, con más de 5.500, seguida de Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid.

Esta realidad refleja no solo un problema económico, sino también un fuerte impacto social y emocional para los propietarios, que en muchos casos ven comprometido su patrimonio durante largos periodos de tiempo con las correspondientes consecuencias que ello puede conllevar.

Cómo reclamar una deuda de alquiler

Ante un impago, los propietarios pueden iniciar un procedimiento judicial para reclamar la deuda de alquiler. El proceso más habitual es la interposición de una demanda de desahucio por falta de pago, regulada en la Ley de Enjuiciamiento Civil. Sin embargo, este procedimiento puede prolongarse durante meses e incluso años, con costes económicos considerables para el arrendador. Por ello, los expertos recomiendan actuar de manera preventiva, seleccionando cuidadosamente al inquilino y protegiéndose mediante servicios especializados que garanticen el cobro puntual de la renta.

Cómo prevenir la deuda de alquiler con SEAG

Como indicábamos, la prevención es lo más importante para evitar el impago y sus consecuencias. De hecho, en SEAG gestionamos actualmente cerca de 700 casos activos de impago. Y es que, aunque lo más habitual es que un propietario pueda recuperar su vivienda en 13 meses, hay situaciones que pueden prolongarse hasta los 7 años —tal y como hemos comprobado en Sociedad Española de Alquiler Garantizado,  con el correspondiente impacto emocional y económico que esto supone para los propietarios de viviendas en alquiler—. En SEAG somos conscientes de que el verdadero problema no es tanto reclamar una deuda de alquiler como prevenir que se produzca. Por eso, todos nuestros clientes contratan nuestras garantías antes de que se dé un impago, no después. De esta forma, protegemos a los propietarios desde el primer día del contrato.

Durante 2024, la media mensual de altas entre enero y agosto fue de 1.798. Pero en septiembre y octubre, coincidiendo con el aumento del ratio de morosidad, registramos un total de 4.706 nuevas altas. Esta cifra demuestra que cada vez más propietarios entienden la importancia de blindar su renta en los meses más críticos, y antes de que tenga lugar el problema. En SEAG acompañamos al propietario en todo momento. Nuestro servicio incluye cobertura legal, indemnización por rentas impagadas y cobertura frente a daños por actos de vandalismo, tanto para viviendas en alquiler de larga duración, como para el alquiler de habitaciones y el alquiler de temporada. Además, por supuesto, de nuestras prestaciones adicionales. Te recomendamos siempre anticiparse al problema con una selección rigurosa del inquilino, buena comunicación y reacción inmediata ante los primeros signos de incumplimiento.

Y es que, en un contexto en el cual la deuda media por inquilino sigue aumentando año tras año, la prevención es clave. Nuestra misión es garantizar a los arrendadores que podrán cobrar su renta sin retrasos, evitando que el impago se convierta en una amenaza para su tranquilidad y su patrimonio.

10 normas de convivencia en habitaciones de alquiler​ que debes establecer

La convivencia no tiene por qué ser complicada, incluso cuando se comparte una vivienda entre varias personas. Ahora bien, es importante establecer unas reglas de convivencia para inquilinos y que todos las respeten. Como propietario/a de un inmueble, aunque no sea tu obligación, es algo que te conviene para que los personas que alquilan estén a gusto, no haya conflictos en la vivienda y así evitar la rotación de personal, lo cual puede desestabilizar tus ingresos de manera puntual. Es por eso que en este artículo te proponemos 10 normas para alquiler de habitaciones que harán que reine la paz y armonía en tu vivienda. ¡Vamos a ello!

Normas de convivencia para inquilinos en un piso compartido

Si eres propietario y alquilas por habitaciones, establecer unas normas de convivencia para inquilinos claras desde el principio es fundamental. Estas reglas no solo ayudan a evitar conflictos, sino que también mejoran la experiencia de los arrendatarios y protegen tu inmueble. Incluir un manual de convivencia para inquilinos como anexo al contrato de arrendamiento puede marcar la diferencia. Aquí tienes diez normas recomendadas para cualquier contrato de alquiler de habitación.

1. Respeto a los espacios comunes

Una de las normas de convivencia para inquilinos más importantes es el respeto a las zonas compartidas: cocina, baño, salón o lavandería. Es esencial que todos los inquilinos mantengan estos espacios limpios tras su uso y respeten los turnos si fuera necesario. Como propietario, puedes establecer una norma de alquiler de habitación que obligue a recoger utensilios y enseres personales inmediatamente después de usarlos, por ejemplo.

2. Turnos de limpieza obligatorios

Aunque no vivas en la vivienda, puedes fijar un calendario de limpieza semanal para los espacios comunes. Indicarlo en el contrato ayuda a evitar malentendidos. Esta es una de las normas de convivencia en habitaciones de alquiler más eficaces para evitar conflictos por higiene y desorden.

3. Control del nivel de ruido

En cualquier norma de alquiler de habitación, es vital que se indique una política clara sobre el ruido. El descanso de los demás debe respetarse, especialmente por la noche y en horarios de estudio o trabajo. Como propietario, puedes fijar un horario de silencio (por ejemplo, entre las 22:00 y las 8:00) para garantizar un ambiente tranquilo.

4. Visitas externas reguladas

El contrato debe incluir una cláusula que regule las visitas. No se trata de prohibirlas, sino de evitar molestias o situaciones incómodas. Puedes permitir que los inquilinos reciban visitas ocasionales, pero sin pernoctaciones frecuentes ni invitados permanentes. Así evitarás problemas entre arrendatarios —como, por ejemplo, molestias por los ruidos, el uso de zonas comunes por personas ajenas y el aumento en el gasto de los suministros—, manteniendo así el control sobre el uso del inmueble.

5. Prohibición de subarriendo

Una de las normas de alquiler de vivienda básicas que no puede faltar es la prohibición expresa del subarriendo. El inquilino no debe ceder su habitación a terceros sin tu consentimiento por escrito. Esta cláusula protege tu contrato y evita ocupaciones no autorizadas.

6. Gestión de residuos y reciclaje

Cada vez más ciudades exigen separar residuos. Puedes incluir en el contrato una cláusula que obligue a respetar la normativa de reciclaje local. Asignar un calendario para sacar la basura o delimitar responsabilidades también es útil para evitar acumulación de desperdicios.

7. Prohibido fumar en zonas comunes

Aunque puedas permitir fumar dentro de las habitaciones (si así lo decides), es recomendable prohibirlo en las zonas comunes. De este modo, evitarás molestias y posibles olores que puedan generar fricciones entre inquilinos. Además, disminuyes el riesgo de daños o incendios.

8. Reparaciones y mantenimiento

Una de las normas de convivencia para inquilinos que más dudas genera es la de quién se encarga del mantenimiento. En el contrato puedes dejar claro que los inquilinos deben notificar cualquier avería lo antes posible, y que los daños por uso indebido correrán por su cuenta. Esto evita malentendidos y promueve un uso responsable.

9. Uso responsable del agua, electricidad y gas

Además, puedes incluir en el contrato una cláusula que promueva el uso racional de suministros. Aunque tú como propietario seas quien paga las facturas, un uso excesivo puede afectar la rentabilidad del alquiler. Esta norma de alquiler de habitación ayuda a mantener los gastos bajo control y fomenta la responsabilidad compartida.

10. Respeto entre inquilinos y comunicación

Por último, establece una norma de convivencia basada en el respeto mutuo y la comunicación. Fomenta que, en caso de desacuerdo, los inquilinos intenten resolverlo con diálogo antes de recurrir a terceros. Como propietario, también puedes actuar como mediador si la situación lo requiere.

Cómo alquilar tu vivienda por habitaciones de manera segura

Alquilar una vivienda por habitaciones es muy rentable, pero también conlleva ciertos riesgos que los seguros de impago tradicionales no siempre cubren. De hecho, la mayoría de pólizas convencionales excluyen expresamente este tipo de alquiler. Por eso, contar con SEAG es una decisión inteligente para propietarios que buscan seguridad y rentabilidad sin sorpresas al alquilar habitaciones.

A diferencia de otros servicios, SEAG ofrece protección frente al impago de forma indefinida, habitación por habitación, sin límites de mensualidades cubiertas. Esto significa que, si un inquilino deja de pagar, seguirás recibiendo la renta acordada mes a mes, sin necesidad de esperar una sentencia judicial para activar la cobertura. Además, contarás con una defensa jurídica integral, llevada a cabo por abogados especializados en arrendamientos urbanos. SEAG asume todos los gastos del proceso legal: honorarios de abogado, procurador, poderes notariales, tasas judiciales y notificaciones. Así, no solo estás protegido, sino también asesorado en cada paso. Y si el problema va más allá del impago, SEAG también te protege. Ofrece una compensación de hasta 3.000 € por actos de vandalismo, desde el primer euro, sin franquicias, y tras descontar únicamente la fianza. Una cobertura difícil de encontrar en el mercado.

En definitiva, si alquilas por habitaciones y buscas una alternativa real a los seguros de impago de alquiler, SEAG te ofrece una solución legalmente respaldada, sin limitaciones ni letra pequeña. Porque tu tranquilidad como propietario no debería estar condicionada por el tipo de alquiler que elijas.

Las ventajas de alquilar y convertirte en arrendador

¿Te gustaría tener un ingreso mes a mes sin la obligación de rendir en un trabajo y cumplir con las ocho horas diarias? ¿Necesitas un apoyo económico extra para hacer frente a tus gastos y no vivir agobiado/a? Estas son algunas de las principales razones por las cuales muchas personas se lanzan a alquiler, pero no las únicas. A continuación, te explicamos cuáles son todas las ventajas de alquilar y ser arrendador. ¡Vamos a ello!

Ventajas de alquilar una vivienda, todo lo que debes saber

El alquiler de viviendas se ha consolidado como una de las fórmulas más rentables y seguras para los propietarios que buscan obtener ingresos estables sin tener que vender su patrimonio. Alquilar una casa, un piso o cualquier tipo de inmueble ofrece múltiples beneficios, tanto económicos como legales y fiscales. Repasamos todas las ventajas de alquilar una propiedad.

Iniciar tu proyecto personal

Desde el punto de vista económico y personal, invertir para alquiler es una excelente oportunidad para alcanzar tus metas y lograr la tan preciada libertad económica, o lo  que es lo mismo, la capacidad para cubrir todas las necesidades y deseos sin depender de fuentes externas de ingresos (como sería un empleo por cuenta ajena o la ayuda de terceros). Una inversión inteligente, aprovechando el apalancamiento financiero y otras técnicas de inversión, puede ayudarte a conseguirlo. Ten en cuenta, así mismo, que el alquiler es especialmente interesante en zonas urbanas con alta demanda, como Madrid, Barcelona o Valencia, donde la rentabilidad bruta puede superar el 6%. Se trata de una inversión conservadora, pero efectiva, que puede convertirse en una excelente fuente de ingresos pasivos.

Ventajas de alquilar un piso: rentabilidad estable sin vender el inmueble

Otra de las principales ventajas de alquilar un piso es la posibilidad de obtener un rendimiento económico continuado sin renunciar a la propiedad. Mientras que la venta implica perder el inmueble a cambio de una suma puntual, el alquiler te permite conservarlo y generar ingresos mes a mes. Y mientras tanto generas ingresos que pueden ayudarte a pagar una hipoteca, cubrir otros gastos o invertir en mejoras. Además, si el mercado sube, seguirás siendo dueño de un bien que se revaloriza con el tiempo —y podrás venderlo más adelante, si lo consideras necesario—.  También es una fórmula útil para quienes se van a vivir al extranjero temporalmente, heredan una vivienda, o desean ayudar económicamente a hijos u otros familiares sin ceder la propiedad. Estas son solo algunas de las ventajas del alquiler frente a la venta.

Ventajas de alquilar una casa: mantener el patrimonio familiar

Otra de las grandes ventajas de alquilar una casa es que no te desprendes de un bien que puede tener un alto valor sentimental o estratégico. Muchos propietarios optan por alquilar antiguas viviendas familiares o segundas residencias para mantenerlas activas, evitar su deterioro y, al mismo tiempo, generar ingresos con ellas. Además, si en algún momento necesitas disponer de la vivienda, puedes no renovar el contrato cuando finalice o acordar una resolución anticipada, siempre conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos. Esta flexibilidad es clave frente a otras formas de inversión.

Puedes alquilar garantizando tu pago mes a mes

Aunque el marco legal del arrendamiento en España genera preocupación a muchos propietarios de inmuebles en alquiler, ya que se sienten desamparados ante la ley y los procesos judiciales suelen ser largos y tediosos, existen fórmulas que te permiten alquilar de manera segura, garantizando tu cobro mes a mes en caso de que el inquilino deje de pagar. En este contexto destaca la garantía de alquiler SEAG, que además proporciona defensa jurídica integral. Es decir, en caso de impago nos encargamos de llevar a cabo la reclamación y de todos los gastos del proceso, como procurador, notificaciones, poderes notariales y tasas judiciales. De manera que no tengas que preocuparte por nada hasta la recuperación de tu inmueble. Nuestras opciones refuerzan aún más las ventajas del alquiler como una actividad segura para el propietario.

Ventajas fiscales del alquiler

Las ventajas fiscales del alquiler son otro gran incentivo para los arrendadores. En el caso de alquilar una vivienda habitual, los propietarios pueden aplicar una reducción de hasta el 60% sobre el rendimiento neto del alquiler en la declaración del IRPF (según la normativa vigente, importante consultar en el momento). Esto implica una rebaja fiscal considerable que mejora la rentabilidad real del arrendamiento. Además, los gastos necesarios para obtener los ingresos (IBI, comunidad, seguros, reparaciones, intereses de la hipoteca…) son deducibles, lo que también reduce la carga impositiva. En este sentido, declarar correctamente el alquiler y cumplir con la normativa no solo evita sanciones, sino que se traduce en beneficios económicos. Es aquí donde cobra sentido destacar las ventajas de declarar el alquiler, algo que muchos propietarios aún desconocen.

Ventajas de alquilar una casa en lugar de tenerla vacía

Mantener una vivienda vacía supone un coste: IBI, seguros, comunidad, mantenimiento, impuestos… y ningún ingreso. Además, una casa deshabitada puede deteriorarse, atraer okupas o generar problemas vecinales. En cambio, alquilarla no solo evita estos riesgos, sino que transforma un gasto en una fuente de ingresos. Por eso, una de las ventajas de alquilar una casa es precisamente que te ayuda a rentabilizar un inmueble que, de otro modo, podría acabar suponiendo una carga.

Diversificación de ingresos sin asumir grandes riesgos

Y por último, aunque podríamos extendernos de manera indefinida, hablamos de la posibilidad de diversificar las fuentes de ingresos sin necesidad de realizar inversiones complejas o arriesgadas. Frente a productos financieros más volátiles, como acciones o criptomonedas, el alquiler de una vivienda ofrece una rentabilidad más estable y predecible, especialmente en ciudades con alta demanda. Esta diversificación es especialmente útil en tiempos de incertidumbre económica, ya que contar con una renta mensual puede proporcionar seguridad y ayudar a equilibrar el presupuesto familiar. Además, si el alquiler se gestiona de forma adecuada y con las garantías oportunas, el riesgo de impago o deterioro del inmueble se reduce notablemente. Por tanto, el arrendamiento se convierte en una forma sencilla y efectiva de proteger el patrimonio, generar ingresos constantes y complementar otras fuentes económicas, sin tener que vender la vivienda ni asumir riesgos innecesarios.

¿Puedo alquilar un proindiviso? Lo que dice la ley

En el momento de hablar de la propiedad de un inmueble hay que tener en cuenta que pueden existir diferentes situaciones jurídicas, desde el 100% de la titularidad, hasta otras situaciones específicas, como un inmueble proindiviso. En este artículo queremos ayudarte a entender qué es exactamente este término y también a resolver si es posible el arrendamiento proindiviso según la ley. ¡Sigue leyendo para informarte al detalle!

¿Qué es un proindiviso?

Antes de entrar en materia, es fundamental comprender qué significa proindiviso. El proindiviso, también conocido como condominio, se refiere a una situación jurídica en la que un bien pertenece a varias personas a la vez, sin que ninguna de ellas tenga asignada una parte concreta del mismo. Es decir, todos los copropietarios poseen una cuota abstracta del total, pero no un espacio físico determinado. Esta situación suele surgir por herencias, divorcios o inversiones compartidas. Por ejemplo, cuando varios herederos reciben una vivienda y aún no han realizado una división formal, se encuentran ante un inmueble proindiviso. Legalmente, cada uno de ellos puede usar y disfrutar del bien, pero siempre respetando el derecho de los demás copropietarios.

El proindiviso está regulado en el Código Civil, especialmente en los artículos 392 y siguientes, bajo el capítulo dedicado a la comunidad de bienes. Esto implica que cualquier acto de administración o disposición debe contar, en principio, con el consentimiento de todos los copropietarios, aunque existen excepciones.

¿Puedo alquilar un proindiviso?

Alquilar un inmueble siempre exige cumplir con ciertas garantías legales, pero cuando se trata de un inmueble en proindiviso, las dudas se multiplican. ¿Es posible arrendar una propiedad proindiviso? ¿Qué sucede si hay varios copropietarios y no todos están de acuerdo? Esta es la gran pregunta ¿Es legal el arrendamiento proindiviso en estos casos? La respuesta depende del tipo de acto que se esté realizando y del porcentaje de propiedad que posea cada copropietario. En general, el alquiler de un proindiviso se considera un acto de administración, no de disposición. Por tanto, según el artículo 398 del Código Civil, para tomar decisiones sobre el uso del bien basta con la mayoría de las cuotas de participación. Si un copropietario posee más del 50% del inmueble, puede alquilarlo sin necesidad del consentimiento de los demás, siempre y cuando el contrato no supere los seis años y con condiciones que no impliquen una alteración sustancial del uso del bien. Ocurre lo mismo si hay varios copropietarios y la mayoría (más del 50%) está a favor del alquiler.

Ahora bien, si por el contrario ningún copropietario tiene la mayoría y hay desacuerdo entre ellos, no se podrá proceder al alquiler salvo que todos estén de acuerdo o que se resuelva el conflicto judicialmente. Al hablar de proindiviso, arrendamiento y alquiler sin acuerdo mayoritario hay que tener en cuenta que este puede ser impugnado por el resto de los copropietarios, y el inquilino podría verse en una situación muy delicada. Por ello, aunque legalmente sea posible alquilar un inmueble proindiviso en ciertas condiciones, lo más prudente es contar con el respaldo mayoritario o, idealmente, un acuerdo unánime.

Proindiviso: riesgos en este tipo de inmuebles

Cómo hemos explicado más arriba al hablar del proindiviso, qué es y si se puede arrendar, hay que tener en cuenta que la propiedad proindiviso no está exenta de riesgos, tanto para los propietarios como para el inquilino. A continuación, repasamos los más relevantes:

  • Conflictos entre copropietarios: Las disputas por la gestión del inmueble son habituales. Si uno de los copropietarios no está de acuerdo con el alquiler o con sus condiciones, puede presentar una demanda que anule el contrato.
  • Falta de estabilidad para el inquilino: En caso de desacuerdo entre los propietarios o una posterior división del bien, el arrendatario podría ser obligado a abandonar la vivienda antes del vencimiento del contrato.
  • Dificultad para realizar mejoras: Al no existir una titularidad clara sobre partes del inmueble, resulta complicado invertir en mejoras o reformas si no hay consenso.
  • Problemas en el reparto de ingresos: Si el alquiler genera ingresos, estos deben repartirse proporcionalmente entre todos los copropietarios. La falta de acuerdo sobre cómo y cuándo hacerlo puede derivar en conflictos internos.
  • Venta forzosa: Cualquier copropietario puede solicitar en cualquier momento la división de la cosa común. Esto puede desembocar en la venta del bien y la extinción del contrato de arrendamiento.

Cómo hacer un contrato de arrendamiento proindiviso

A pesar de los posibles inconvenientes, formalizar un contrato de alquiler condominio es posible si se siguen ciertos pasos y precauciones legales. Para realizar un arrendamiento proindiviso de forma segura y estable es necesario comprender bien los derechos de los copropietarios y formalizar el contrato bajo criterios legales claros y consensuados. Y por supuesto es aconsejable que cuente con la aceptación y la firma de todos los copropietarios. Además, por supuesto, de contar con un alquiler garantizado, para que cada uno de los propietarios asegure su parte correspondiente de la renta, tanto si se alquila por habitaciones, como para vivienda habitual. Un servicio que te brindamos en SEAG, asegurándote tus rentas mensuales en caso de impago, además de brindar protección jurídica integral para llevar a cabo todo el proceso de reclamación del impago y desahucio. Seguiréis cobrando hasta la recuperación del inmueble y sin preocuparos por nada.

Acreditar la titularidad del proindiviso

Lo primero es asegurarse de quiénes son los propietarios legales y qué porcentaje de propiedad tiene cada uno. Esto se puede verificar mediante una nota simple del Registro de la Propiedad.

Determinar si se dispone de la mayoría

Si un copropietario posee más del 50% de la vivienda, puede arrendarla en virtud del artículo 398 del Código Civil. En caso contrario, se deberá alcanzar un acuerdo mayoritario.

Redactar un contrato específico

El contrato debe reflejar con claridad que se trata de un proindiviso arrendamiento. Es recomendable incluir una cláusula que indique la conformidad de la mayoría de los copropietarios o su consentimiento expreso.

Reparto de rentas

Establecer cómo se repartirán los beneficios del alquiler entre los copropietarios puede evitar conflictos posteriores. Aunque lo habitual es hacerlo según el porcentaje de propiedad, es aconsejable dejarlo por escrito.

Duración del contrato

Es mejor evitar contratos de arrendamiento demasiado largos, ya que podrían considerarse actos de disposición y requerir unanimidad. Un contrato de duración moderada y con posibilidad de revisión evita complicaciones legales.

Asesoría legal

Dada la complejidad de este tipo de situaciones, se recomienda contar con el asesoramiento de un abogado especializado en derecho inmobiliario.

¿Vas a vender tu piso? Estos son los impuestos que tendrás que pagar

Vender una vivienda puede ser una operación rentable, pero también conlleva una serie de obligaciones fiscales que muchos propietarios desconocen. Antes de cerrar la venta, es fundamental conocer los impuestos por vender un piso que tendrás que afrontar, tanto a nivel municipal como estatal. En este artículo te explicamos con claridad cuáles son los principales impuestos al vender un piso, cuánto pueden costarte y por qué en muchos casos puede resultar más interesante alquilar tu propiedad.

¿Cuando vendes un piso, qué impuestos tienes que pagar?

Al llevar a cabo la transmisión de una propiedad deberás liquidar diferentes tributos. Algunos se pagan al ayuntamiento y otros a la Agencia Tributaria. Estos son los principales impuestos por la venta de un piso que debes tener en cuenta.

Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) – Impuesto Hacienda por venta de piso

Este es uno de los impuestos más relevantes al vender una vivienda. El impuesto de Hacienda por la venta de un piso se aplica sobre la ganancia patrimonial obtenida, es decir, la diferencia entre el valor de venta y el de adquisición (incluyendo gastos como el de los honorarios de la agencia inmobiliaria, la plusvalía municipal o los gastos de cancelación registral de hipoteca, si aplica.). La ganancia tributa en la base del ahorro del IRPF, con los siguientes tramos en 2025:

  • Hasta 6.000 €: 19%.
  • De 6.000 a 50.000 €: 21%.
  • De 50.000 a 200.000 €: 23%.
  • De 200.000 a 300.000 €: 27%.
  • Más de 300.000 €: 30%.

Sin embargo, existen algunas exenciones. Y. aunque es obligatorio presentar la declaración de la ganancia, no tendrás que pagar en todos los casos:

  • Si reinviertes el importe total en una nueva vivienda habitual.
  • Si eres mayor de 65 años y vendes tu vivienda habitual.
  • Si el inmueble fue adquirido antes de 1994, pueden aplicarse coeficientes reductores.

Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía municipal sobre la venta del piso)

Este tributo lo cobra el ayuntamiento y grava el incremento del valor del suelo urbano desde que compraste la vivienda hasta que la vendes. El impuesto de plusvalía por la venta del piso se calcula a partir del valor catastral del suelo y del número de años que hayas sido propietario. El mismo debe liquidarse en la dirección de Hacienda autonómica, además, desde 2021 puedes elegir entre dos métodos de cálculo de la base imponible del impuesto y pagar el que resulte más beneficioso:

  • El sistema objetivo: basado en tablas oficiales.
  • El sistema real (diferencia entre valor de adquisición y valor de transmisión).

En ambos métodos, la plusvalía se calcula mediante la multiplicación de la base imponible por el tipo de gravamen y, en caso de que no haya ganancia (por ejemplo, si vendes por menos de lo que pagaste), puedes quedar exento de pagarlo.

Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)

El IBI no se paga por la venta en sí, pero debes tener en cuenta que el vendedor suele hacerse cargo del IBI correspondiente al año en curso hasta el momento de la venta. Es un gasto habitual que debe contemplarse al calcular la rentabilidad y los impuestos a pagar por la venta de un piso.

Gastos notariales y registrales

Aunque no se consideran un impuesto como tal, los gastos de notaría, gestoría y cancelación registral también pueden reducir la ganancia patrimonial si se justifican correctamente. Algunos de estos costes pueden ser compartidos con el comprador, dependiendo del acuerdo.

Impuestos adicionales en casos especiales

Por otro lado, debes tener en cuenta que al hablar de impuestos, venta (piso) y gastos, en general, puedes encontrarte con otros tributos especiales. En concreto, si la vivienda es heredada o donada podrían aplicarse tributos adicionales como el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Además, si el vendedor es no residente fiscal en España, deberá abonar el Impuesto sobre la Renta de no Residentes (IRNR) y soportar una retención del 3% sobre el precio de venta, como pago a cuenta del impuesto final.

Razones para alquilar en lugar de vender

Vender no siempre es la mejor opción. Muchos propietarios creen que deshacerse del inmueble es la forma más directa de obtener liquidez, pero lo cierto es que, tras pagar los impuestos por vender un piso, la ganancia puede reducirse de forma considerable. Por eso, es conveniente plantearse la posibilidad de alquilar. En lugar de pagar el impuesto de plusvalía por venta de piso, puedes conservar el inmueble y obtener ingresos mensuales constantes, aprovechando al máximo la rentabilidad. Además, si decides vender más adelante, quizás en un momento más favorable del mercado, tu beneficio será mayor.

Y si te preocupa el impago del alquiler o los problemas con los inquilinos, debes saber que también existen soluciones para que puedas alquilar con tranquilidad. Esto es algo que te ofrecemos en SEAG, una alternativa mejor que los seguros tradicionales: nuestro alquiler garantizado te asegura el cobro de las mensualidades pase lo que pase, sin tener que esperar una sentencia judicial ni asumir riesgos innecesarios. Además, cuentas con protección jurídica integral gracias a la cual nuestros abogados se encargarán de todo el proceso de reclamación de impagos y recuperación de la vivienda, y todo ello mientras sigues cobrando el alquiler mes a mes gracias a nuestro servicio. Esto incluye, por otro lado, una cobertura de hasta 3.000 € por daños de vandalismo y tras descontar la fianza, además de todos los servicios adicionales que puedes consultar en nuestra web.

Con Sociedad Española de Alquiler Garantizado puedes alquilar con total tranquilidad, sabiendo que estás protegido frente a impagos, okupaciones y actos vandálicos. Una solución profesional que te permite rentabilizar tu propiedad sin renunciar a la seguridad.

¿Se puede firmar un contrato de alquiler con pasaporte? (vídeo)

En ocasiones, como propietario de un inmueble, es posible que te encuentres en la situación de querer alquilar un piso con pasaporte o de que te pregunten si es posible. En SEAG somos conscientes de que esto suele suceder, sobre todo en los alquileres temporales o los alquileres de habitaciones para estudiantes internacionales. A continuación, te ayudamos a salir de dudas y te explicamos todo lo que debes saber. ¡Vamos a ello!

¿Se puede alquilar un piso con pasaporte?

Muchos propietarios se preguntan si se puede firmar un contrato de alquiler con pasaporte y la respuesta es afirmativa. El pasaporte es un documento oficial de identidad reconocido en España y, por tanto, válido para formalizar un contrato de arrendamiento. Esto facilita que personas extranjeras que aún no disponen de NIE o DNI puedan acceder a una vivienda de forma legal. El alquiler de piso con pasaporte se adapta a situaciones muy comunes: estudiantes internacionales, profesionales desplazados o familias que llegan al país para estancias de corta o larga duración. En todos estos casos, el pasaporte sirve como base para identificar al inquilino y registrar el contrato en cumplimiento de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Es habitual que el propietario solicite, además, otras garantías que aporten seguridad, como un aval o un seguro de alquiler. De este modo, los pisos en alquiler con pasaporte ofrecen la misma protección jurídica que cualquier otro contrato, siempre que se firmen de manera correcta y cuenten con las garantías adecuadas. En definitiva, arrendar con pasaporte no es un procedimiento excepcional, sino una práctica que responde al contexto actual de movilidad internacional y que permite ampliar el perfil de posibles inquilinos.

¿Cómo se puede hacer contrato de alquiler con pasaporte?

Como indicábamos, sí se puede formalizar un contrato de alquiler con un inquilino que solo disponga de pasaporte. Este documento es reconocido como una identificación plenamente válida en España y permite firmar contratos de arrendamiento sin ningún impedimento legal. De hecho, del mismo modo que una persona puede abrir una cuenta bancaria con su pasaporte, también puede utilizarlo para acceder a una vivienda en régimen de alquiler. El procedimiento no varía respecto a quienes presentan un DNI o NIE: el propietario debe preparar un contrato de alquiler detallado, con las cláusulas necesarias y avaladas por la ley de Arrendamientos Urbanos; además de exigir garantías adicionales para asegurar el cumplimiento de las obligaciones del arrendatario, como ocurre en cualquier arrendamiento. Lo más habitual es que se pida algún tipo de seguro como requisito complementario, pero en ningún caso el pasaporte es una limitación, tal y como explica Pedro Bretón, CEO de SEAG, en el siguiente vídeo:

Este documento resulta igualmente válido para contratos de alquiler residencial, temporal o incluso vacacional. Lo importante es que el inquilino pueda acreditar las garantías suficientes para que el propietario tenga seguridad en la operación. En este sentido, disponer solo de pasaporte no representa un obstáculo, siempre que se cumplan las condiciones habituales de cualquier arrendamiento.

Requisitos para alquilar piso con pasaporte

Aunque se puede firmar un contrato de alquiler con pasaporte sin problemas, lo cierto es que este documento por sí solo no garantiza al propietario que el inquilino pueda cumplir con sus obligaciones de pago. Por eso, además del pasaporte como identificación oficial, suelen solicitarse ciertos requisitos adicionales que aportan seguridad al arrendador y hacen que la operación sea más fiable. Estos son algunos de ellos:

  • Contrato de trabajo o certificado de estudios: Uno de los documentos más habituales es el contrato de trabajo o, en el caso de estudiantes internacionales, un certificado de estudios emitido por la universidad o centro educativo. Estos justificantes permiten acreditar que el inquilino cuenta con ingresos regulares o con un motivo sólido para residir en España durante un periodo de tiempo determinado.
  • Referencias de otros alquileres: También es muy valorado contar con referencias de alquileres anteriores, especialmente si el arrendatario ya ha residido en otro inmueble en España u otro país. Las buenas referencias ayudan a demostrar que la persona ha cumplido con los pagos y con las normas de convivencia en ocasiones previas.
  • Aval bancario o personal y cuenta de banco española: En algunos casos, el propietario puede solicitar un aval bancario o personal que actúe como respaldo en caso de impago. A esto se suma la necesidad de disponer de una cuenta bancaria española, requisito práctico para domiciliar las mensualidades y facilitar el cobro de la renta.
  • Nóminas: Otros elementos que aportan confianza son la nómina, en caso de tener empleo estable en España, o la presentación de un depósito adicional de fianza.

Todos estos requisitos no son obligatorios por ley, pero sí muy comunes en la práctica, ya que aportan un marco de seguridad tanto para el propietario como para el inquilino. De este modo, los pisos en alquiler con pasaporte pueden formalizarse con total validez legal siempre que se acompañen de la documentación y garantías adecuadas, logrando contratos estables y sin riesgos innecesarios.

La importancia de proteger tu alquiler de piso con pasaporte

En SEAG sabemos que la clave no está en el documento de identidad, sino en la seguridad que rodea al contrato. Por eso, cuando un propietario decide ofrecer un alquiler de piso con pasaporte, le damos la tranquilidad de que sus ingresos estarán garantizados pase lo que pase. Nuestro servicio incluye el estudio de solvencia del inquilino, incluso cuando este solo cuenta con pasaporte —evaluando su capacidad de pago— y garantizamos el pago indefinido de las rentas en caso de impago hasta la recuperación del inmueble. Además, proporcionamos defensa jurídica integral para afrontar cualquier conflicto legal sin costes añadidos para el arrendador.

También ofrecemos cobertura frente a posibles daños en la vivienda, lo que asegura al propietario que su patrimonio no sufrirá pérdidas imprevistas. Con nosotros, firmar un contrato con un inquilino extranjero deja de ser un riesgo y se convierte en una oportunidad de rentabilizar el inmueble de forma segura. Así, queda claro que sí se puede alquilar un piso con pasaporte, y que además puedes hacerlo con las máximas garantías gracias al respaldo profesional que te ofrecemos. En SEAG ponemos a disposición de los propietarios todas las garantías necesarias para que este tipo de contratos sean una experiencia positiva, rentable y sin sobresaltos.

Diferencia entre allanamiento de morada y ocupación, y cómo actuar (vídeo)

Conocer las diferencias entre allanamiento de morada y ocupación te ayudará a saber cómo actuar en caso de necesidad, evitando los errores más comunes y recuperando tu vivienda en el menor tiempo posible; pero también, a prevenir que esto suceda. Y es que allanamiento de morada y ocupación son delitos diferentes y no se penalizan de la misma forma. A continuación, te explicamos todo lo que debes saber. ¡Vamos a ello!

Qué es allanamiento de morada

El allanamiento de morada está tipificado en el Código Penal como un delito que atenta contra la intimidad y la inviolabilidad del domicilio. Se produce cuando una persona entra o permanece en la vivienda habitual de otra sin su consentimiento. Lo más relevante es que la ley protege de forma inmediata este derecho fundamental, de manera que, si alguien ocupa tu casa en la que resides de manera habitual, la policía puede actuar de forma rápida y proceder al desalojo sin necesidad de un proceso judicial largo. Este tipo de delito se da con frecuencia en situaciones puntuales, como cuando alguien aprovecha la ausencia temporal del propietario o inquilino. Por ejemplo, si un okupa en vacaciones entra en tu vivienda habitual, estaríamos ante un allanamiento de morada, lo cual permite a las autoridades desalojar con celeridad a los intrusos.

Qué es la okupación

La okupación, por el contrario, se produce cuando terceros acceden a un inmueble que no constituye morada, es decir, una segunda residencia, un piso vacío o una propiedad en alquiler que no se encuentra habitada en ese momento. En estos casos, la situación se regula de manera diferente, porque ya no hablamos de un delito contra la intimidad, sino de una usurpación de la propiedad privada. El problema radica en que, ante una okupación, los procedimientos judiciales suelen ser más largos y complejos. Los propietarios deben iniciar una demanda y esperar la resolución judicial para poder recuperar el inmueble. Esto genera frustración y sensación de indefensión, sobre todo en casos en los que la vivienda permanece vacía durante semanas o meses.

Diferencia entre allanamiento de morada y ocupación

La diferencia entre ocupación y allanamiento de morada es esencial a nivel legal y marca cómo deben actuar tanto los propietarios como las fuerzas de seguridad. En el allanamiento de morada, el inmueble ocupado es el domicilio habitual de la persona afectada. Esto permite que, acreditando la condición de morada (mediante contrato de arrendamiento, recibos de suministros o escritura de propiedad), la policía pueda actuar de inmediato y desalojar a los intrusos. Es un delito penal con consecuencias directas, pues atenta contra un derecho constitucional: la inviolabilidad del domicilio.

Por el contrario, cuando se trata de una okupación en una vivienda que no es habitual —como segundas residencias, pisos vacíos o propiedades en alquiler no ocupadas—, la protección es diferente. En este caso, no se considera un allanamiento de morada, sino un delito de usurpación. Esto obliga a iniciar un procedimiento judicial civil o penal, que puede tardar meses en resolverse. Durante ese tiempo, el propietario no puede disponer de su inmueble, generando una grave inseguridad.

Por tanto, si sufres un allanamiento de morada, el desalojo es inmediato al demostrar que el inmueble es tu domicilio. En cambio, si un okupa en vacaciones entra en tu segunda vivienda, te enfrentarás a una okupación que requiere un proceso legal más prolongado.

¿Pueden okupar mi casa si me voy de vacaciones? Caso real

En verano, muchas personas dejan su vivienda habitual por vacaciones, y esto implica riesgos reales de que durante ese tiempo alguien acceda ilegalmente a la propiedad. Lo mismo ocurre cuando la vivienda permanece sola por trabajo o motivos de salud, y esta última situación fue el caso de nuestro inquilino en Badalona que, tras un mes ingresado en el hospital por un accidente laboral, regresó a su casa y la encontró ocupada, tal y como te explicamos en este vídeo:

Alarmado, contactó con nosotros y con la policía. Gracias a la documentación que acreditaba el contrato de alquiler, el pago de la fianza y de la última mensualidad pudo demostrar que esa vivienda era su domicilio habitual. Con esta prueba, la policía actuó de inmediato y detuvo a los ocupantes. Basta con acreditar el contrato o la escritura de propiedad para que la policía pueda proceder de forma inmediata a desalojar a los intrusos. Sin embargo, es necesario comunicarlo correctamente a las autoridades. Si se habla de “ocupación” en lugar de “allanamiento”, puede retrasarse la actuación policial, ya que no se trata del mismo procedimiento, por lo tanto, siempre que sea la primera vivienda, se debe notificar como un allanamiento de morada.

En cambio, la situación es distinta cuando hablamos de segundas residencias o inmuebles vacíos. En estos casos sí se considera una ocupación y los procesos judiciales para recuperar la vivienda son mucho más largos y complicados, como hemos explicado más arriba. Por eso, una alternativa segura es poner esas segundas viviendas en alquiler. De esta manera se evita el riesgo de okupación, se obtiene un ingreso estable y, además, con el servicio de SEAG se puede alquilar con todas las garantías, protegiendo la renta y la propiedad frente a impagos y problemas legales. Nuestro servicio incluye protección jurídica integral que va desde la reclamación del impago de alquiler hasta la recuperación de la vivienda, para que no tengas que preocuparte por nada. Además, si al recuperar la vivienda esta ha sufrido daños por actos de vandalismo, contarás con hasta 3.000 euros para las reparaciones (tras descontar la fianza). ¿Necesitas más información? ¡Contacta con Sociedad Española de Alquiler Garantizado sin compromiso!

¿Es conveniente hacer un contrato de alquiler entre familiares?

Alquilar una vivienda a un familiar puede parecer una solución cómoda, rápida y sin complicaciones. Sin embargo, este tipo de operaciones inmobiliarias plantea múltiples interrogantes: ¿Se puede hacer legalmente? ¿Qué requisitos deben cumplirse para que el contrato sea válido? ¿Cómo afecta a la fiscalidad? ¿Y qué ocurre si hay un impago? Este artículo analiza en profundidad las implicaciones legales y fiscales del contrato de alquiler de vivienda entre familiares, con ejemplos prácticos y consejos útiles para evitar errores comunes. Porque cuando se mezcla familia y alquiler, lo que comienza como una ayuda puede acabar en conflicto… o en una sanción de Hacienda. ¡Lo vemos con más detalle!

¿Se puede alquilar un piso a un familiar?

La respuesta es sí. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) no prohíbe alquilar un piso a un familiar, ya sea hijo, padre, primo o cuñado. De hecho, se puede formalizar un contrato de alquiler a nombre de un familiar como con cualquier otro inquilino. No obstante, el hecho de que exista una relación familiar obliga a tomar precauciones adicionales, especialmente desde el punto de vista fiscal. La Agencia Tributaria podría interpretar que no existe un arrendamiento real, sino una cesión gratuita, y considerar que los gastos deducidos no son válidos. Para evitar estos problemas, es fundamental firmar un contrato por escrito, registrar el alquiler y declarar correctamente el rendimiento en el IRPF. De lo contrario, podrías enfrentarte a sanciones e imputaciones de rentas ficticias.

Características del contrato de alquiler entre familiares

Como indicábamos, la Ley de Arrendamientos Urbanos no hace ninguna distinción entre los contratos destinados a familiares y a cualquier otra persona sin vínculos sanguíneos o políticos. Por lo tanto, un alquiler a un familiar debe cumplir los mismos requisitos que cualquier otro contrato regulado por la LAU. Entre ellos:

  • Debe formalizarse por escrito e incluir los datos del arrendador, del inquilino y del inmueble.
  • Debe establecer un precio de mercado, coherente con otros inmuebles similares en la zona.
  • Debe especificar la duración del contrato, así como las condiciones de prórroga y rescisión.
  • Deben figurar las obligaciones y derechos del propietario y de los inquilinos, como la responsabilidad de las reparaciones, suministros, uso adecuado de la vivienda…
  • Cláusulas adicionales, según estime oportuno el arrendador.
  • En estos casos, suele ser recomendable que se registre en el organismo autonómico correspondiente, aunque no sea obligatorio en todas las comunidades.

La clave en este modelo de contrato de alquiler entre familiares está en demostrar que el contrato es real y no una ficción para beneficiarse de ventajas fiscales. Si el alquiler está por debajo del valor de mercado o no se ingresan las mensualidades, Hacienda puede sospechar y aplicar lo que se conoce como rendimiento mínimo computable. Así mismo, recuerda que es importante documentar los pagos con recibos o transferencias, aunque haya confianza. Esto evita problemas futuros, tanto con Hacienda como con el propio familiar.

¿Qué es el rendimiento mínimo computable del alquiler a familiar?

Uno de los mayores escollos de alquilar un piso a un familiar es el tratamiento fiscal, como hemos mencionado en varias ocasiones en este artículo. Hacienda presume que en muchos de estos casos no hay un alquiler real, sino una cesión gratuita o con renta simbólica. Por eso, aunque cobres un alquiler inferior al valor de mercado, la Agencia Tributaria te puede exigir tributar por el llamado rendimiento mínimo computable. Esto implica que el rendimiento neto del alquiler a un familiar no podrá ser inferior al 1,1% del valor catastral (o al 2% si el valor no ha sido revisado en los últimos 10 años).

Por ejemplo, si el valor catastral de la vivienda es 90.000 €, Hacienda imputará como rendimiento mínimo 990 € anuales, aunque realmente cobres 600 € al mes. Y si no hay contrato ni justificación de pagos, podrían considerar que no existe alquiler y anular cualquier deducción. Así que, si decides alquilar piso a un familiar, sé meticuloso con los pagos, los plazos y las condiciones contractuales. Evitarás sorpresas desagradables en una futura inspección.

En base a todo ello, ¿merece la pena hacer un contrato de alquiler entre familiares?

Firmar un contrato de alquiler con un familiar puede ser legal y beneficioso si se hace correctamente. Pero también puede convertirse en un error importante si se buscan atajos, no se respeta el valor de mercado o se incurre en prácticas opacas. De hecho, en el mundo de la inversión inmobiliaria, alquilar a un familiar suele considerarse un riesgo innecesario. La confianza, el vínculo emocional y la tolerancia a retrasos o impagos pueden minar la rentabilidad… y dañar las relaciones personales. Además, cuando se alquila a un familiar, es más difícil justificar una reclamación por impago, e incluso puede generar conflictos si la situación deriva en ocupación o deterioro de la vivienda. Y si estás invirtiendo con visión empresarial, esto es justo lo que debes evitar.

En SEAG (Sociedad Española de Alquiler Garantizado) ofrecemos soluciones reales para este tipo de situaciones. Nuestras garantías jurídicas cubren el impago del alquiler, los suministros y los daños a la vivienda, incluso en procedimientos complejos. Además, SEAG participa en eventos especializados para propietarios e inversores, donde asesora sobre cómo alquilar con seguridad jurídica, transparencia y rentabilidad. Si buscas tranquilidad y protección integral, no te la juegues: deja el alquiler en manos de profesionales.

Descubre cómo saber el valor catastral de una vivienda antes de alquilar

Conocer el valor catastral de tu vivienda puede aportarte información muy valiosa para anticiparte a impuestos, revisiones fiscales o valoraciones del inmueble (en caso de que quieras venderlo), además de saber cuál es el precio de la vivienda según el valor catastral. A continuación, te explicamos todo lo que necesitas saber. ¡Vamos a ello!

Qué es el valor catastral de una vivienda

El valor catastral es una estimación objetiva que la administración pública realiza sobre el valor de un inmueble, ya sea urbano o rústico. Este valor se asigna por el Catastro Inmobiliario, dependiente del Ministerio de Hacienda, y se utiliza como base para calcular ciertos impuestos como el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles), la plusvalía municipal o el IRPF. Este valor tiene en cuenta varios elementos como la ubicación, la superficie construida, la antigüedad, el uso del suelo, el valor del suelo y el valor de la construcción. Ahora bien, suele ser inferior al valor de mercado. Es importante saber, así mismo, que el valor catastral se actualiza periódicamente mediante coeficientes de revisión, aunque no siempre se ajusta a la realidad del mercado inmobiliario, ya que puede estar desactualizado. Entonces, ¿para qué sirve el valor catastral de una vivienda?

  • Cálculo de impuestos.
  • Solicitud de subvenciones o ayudas públicas.
  • Tasaciones hipotecarias.
  • Valoraciones fiscales ante Hacienda.
  • Determinar el precio vivienda según valor catastral en contextos específicos.

Cómo saber el valor catastral de una vivienda

Si te preguntas cómo ver el valor catastral de una vivienda, debes saber que existen varias vías a tu alcance:

Recibo del IBI

Es el método más sencillo. En el recibo del IBI aparece claramente reflejado el valor catastral. Este documento es emitido anualmente por el ayuntamiento de la localidad en la que se encuentra la vivienda.

Datos fiscales de la declaración de la RENTA

Si la vivienda es tuya, entonces al consultar los datos fiscales de la Declaración de la Renta podrás acceder a la información que estás buscando. En la declaración suele venir indicado el valor catastral, tanto del suelo como el de construcción.

Sede Electrónica del Catastro

Accediendo a la web oficial de catastro puedes consultar el valor introduciendo la referencia catastral del inmueble. Para ello tendrás que identificarte previamente mediante certificado digital, DNI electrónico o a través del sistema Cl@ve. A continuación, debes consultar la Referencia Catastral para el ejercicio deseado y marcar en la pestaña específica. Después obtendrás la información con los datos catastrales del inmueble, incluyendo el valor.

En el ayuntamiento

Puedes acudir al ayuntamiento donde se encuentra la vivienda y solicitar esta información, aunque podrías necesitar acreditar tu relación con el inmueble. Si desde la entidad pública no gestionan esta información, al menos podrán indicarte a qué oficinas municipales u oficinas de catastro debes acudir. Es importante que lleves contigo el documento de identidad y la referencia catastral (o dirección completa del inmueble).

Nota simple del Registro de la Propiedad

Aunque no siempre incluye el valor catastral, puede contener la referencia catastral que te permita realizar la consulta en los medios mencionados.

Cómo calcular el valor catastral de una vivienda

Cuando hablamos del cálculo, valor catastral de una vivienda y cómo se hace hay que tener en cuenta que lo realiza la administración y que no es algo que el propietario pueda decidir. No obstante, se puede estimar teniendo en cuenta los siguientes factores:

  • Valor del suelo donde está ubicada la vivienda.
  • Coste de la construcción.
  • Antigüedad y estado de conservación.
  • Localización y servicios del entorno.
  • Coeficientes de actualización aplicados según el municipio.

La fórmula exacta no está publicada por razones de confidencialidad, pero algunos ayuntamientos ofrecen herramientas para estimar este valor. Lo importante es tener en cuenta que, aunque el valor catastral sirve de base para determinados impuestos, no determina directamente el precio de mercado. Como indicábamos más arriba, es un cálculo aproximado y su valor suele estar por debajo del valor de mercado.

Diferencia entre valor catastral y referencia catastral

Es muy común confundir estos dos conceptos. La referencia catastral es un identificador alfanumérico único que permite ubicar cualquier inmueble dentro del Catastro. Es como el “DNI” de la vivienda. En cambio, el valor catastral es una cifra económica que representa el valor del inmueble según criterios administrativos. En resumen:

  • Referencia catastral: Código identificador.
  • Valor catastral: Valor asignado por Hacienda al inmueble.

Ambos datos son importantes, sobre todo si estás en proceso de alquilar o vender un inmueble. La referencia te permite localizarlo y el valor catastral te ayuda a calcular impuestos o valorar la operación.

Alquila con seguridad gracias a SEAG, sea cual sea el precio de tu vivienda

Conocer el valor catastral de un inmueble es solo una parte del proceso. Si quieres alquilar de forma segura y sin sobresaltos, SEAG (Sociedad Española de Alquiler Garantizado) es tu mejor aliado. Nuestra compañía ofrece soluciones jurídicas para propietarios que desean alquilar con total garantía y sin asumir riesgos. SEAG no es una aseguradora, proporcionamos una cobertura legal y financiera que protege al propietario frente al impago de rentas, destrozos en la vivienda o conflictos legales, más allá de los seguros tradicionales. Además, te ayudamos a seleccionar al inquilino y redactar contratos con validez legal. En un contexto en el que el mercado del alquiler es cada vez más exigente, contar con SEAG te aportará la tranquilidad que necesitas. Y es que anticiparse a los riesgos y conocer el valor real del inmueble son pasos fundamentales para tomar decisiones acertadas.

Anexo al contrato de alquiler: ¿Qué es y cómo se hace?

Cuando se firma un contrato de alquiler es habitual que con el tiempo surjan cambios en las condiciones pactadas inicialmente: puede variar el precio del arrendamiento, añadirse un nuevo inquilino, permitirse una mascota o incluso modificarse la cuenta bancaria del propietario. Para reflejar estos ajustes sin redactar un contrato nuevo, existe una solución legal y sencilla: el anexo al contrato de alquiler. Este documento complementario permite modificar aspectos concretos del acuerdo original de forma clara y válida jurídicamente. En este artículo te explicamos qué es un anexo, cómo se hace y en qué casos se utiliza, desde cambios de titular hasta prórrogas. Una guía práctica para propietarios e inquilinos que quieren evitar malentendidos y proteger sus derechos. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es el anexo contrato alquiler?

El anexo al contrato de alquiler es un documento adicional que se adjunta al contrato de arrendamiento original para modificar, ampliar o especificar ciertas condiciones previamente pactadas. No se trata de un nuevo contrato, sino de una extensión legal del existente, con el mismo valor jurídico siempre que sea firmado por todas las partes involucradas. Este tipo de documento se utiliza cuando, por ejemplo, cambia el precio del alquiler, se incorporan nuevos inquilinos, se permite la tenencia de mascotas, se actualiza la cuenta bancaria para los pagos o se produce un cambio de propietario. También sirve para extender la duración del arrendamiento (prórroga) o incluir un avalista.

El anexo es importante porque permite mantener actualizado el contrato sin necesidad de redactar uno nuevo, facilitando así la gestión del arrendamiento. Debe redactarse con claridad, indicar a qué contrato hace referencia y especificar la modificación que se realiza. Además, tanto el arrendador como el inquilino deben firmarlo y guardar una copia. Lo ideal es elaborar este documento en el momento en que se produzca la necesidad de cambio. Es decir, en cuanto ambas partes estén de acuerdo con la modificación. Así se evitan malentendidos y posibles problemas legales. Ahora bien, recuerda que cualquier anexo debe respetar lo establecido en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).

Cómo hacer un anexo a un contrato de alquiler

Redactar un anexo al contrato de alquiler es un proceso sencillo, pero debe hacerse con precisión. A continuación, te explicamos los tipos de anexos más comunes y cómo se formulan correctamente.

Anexo al contrato de arrendamiento – modificación del precio del alquiler​

Cuando se acuerda una subida o bajada del precio mensual del alquiler, es fundamental reflejarlo en un anexo. Este debe incluir la cuantía anterior, la nueva, la fecha de entrada en vigor del cambio y la conformidad de ambas partes. También es recomendable indicar a qué índice de revisión está sujeto el cambio.

Anexo contrato alquiler – añadir inquilino​

Si se incorpora un nuevo inquilino a la vivienda, debe añadirse al contrato mediante un anexo. Este incluirá los datos personales del nuevo arrendatario, su aceptación de las condiciones vigentes y su firma junto a la del propietario y del inquilino anterior. De esta forma, se actualiza la responsabilidad legal sobre la vivienda.

Modelo anexo contrato alquiler – quitar un arrendatario​

Cuando uno de los inquilinos abandona la vivienda y se desea mantener el contrato con los restantes, es necesario redactar un anexo donde se indique el cese del arrendatario saliente y que este renuncia a cualquier derecho u obligación futura sobre el contrato. Todos los inquilinos restantes y el propietario deben firmarlo.

Anexo fotográfico sobre el estado de la vivienda

Como puedes imaginar, este anexo debe incluirse en el contrato desde el primer momento, ya que servirá como justificación del propietario para demostrar los daños ocasionados por actos de vandalismo, en caso de un comportamiento inadecuado por parte del inquilino. Este anexo es imprescindible, así mismo, para disfrutar de la cobertura de hasta 3.000 euros en daños por actos de vandalismo de SEAG (una vez descontada la fianza), que está incluida en el servicio de garantía indefinida de protección frente al impago y okupación.

Anexo avalista contrato alquiler​

Añadir un avalista implica que una tercera persona responderá en caso de impago. El anexo debe contener los datos del avalista, su consentimiento expreso y el alcance de su responsabilidad (económica, total o limitada). También se puede añadir documentación adjunta como copia de su DNI y justificantes de solvencia.

Anexo contrato alquiler – cambio propietario​

Si el inmueble cambia de propietario, es imprescindible reflejarlo mediante un anexo. Este documento debe indicar los datos del nuevo arrendador y especificar que mantiene las condiciones pactadas en el contrato inicial. Debe ser firmado por el nuevo propietario y por el arrendatario para que tenga validez.

Anexo contrato alquiler – cambio cuenta bancaria​

Cuando el arrendador cambia de cuenta para recibir los pagos del alquiler debe informarlo al inquilino mediante un anexo. Se especificará la cuenta anterior, la nueva, y desde qué fecha debe realizarse el ingreso en ella. Ambas partes deben firmar el documento para evitar confusiones o reclamaciones.

Anexo contrato alquiler mascotas​

Si inicialmente no se permitían mascotas y posteriormente se autoriza su tenencia, conviene dejar constancia por escrito. El anexo debe incluir una descripción del animal (especie, tamaño, nombre) y condiciones especiales si las hubiera (por ejemplo, limpieza, seguro de responsabilidad civil o no causar molestias a vecinos).

Anexo prorroga contrato alquiler​

Una vez finalizado el periodo de duración inicial, se puede pactar una prórroga del contrato. El anexo debe indicar la fecha de vencimiento anterior y la nueva fecha acordada, dejando claro que el resto de condiciones se mantienen inalteradas. Esto permite seguir con el contrato sin redactar uno nuevo.

Anexo subrogación contrato alquiler​

La subrogación se da cuando otra persona ocupa el lugar del inquilino original, como ocurre en caso de fallecimiento, separación o cesión del contrato. El anexo debe identificar al nuevo titular del contrato, indicar el motivo de la subrogación y especificar que asume todas las obligaciones y derechos del arrendamiento.

¿Qué es el apalancamiento financiero y cómo puede ayudarte a invertir en alquileres?

Invertir en inmuebles para alquilar no siempre requiere disponer de grandes sumas de dinero. Una de las estrategias más utilizadas por los inversores para multiplicar su capacidad de adquisición y aumentar la rentabilidad es el apalancamiento financiero. Este mecanismo permite financiar parte de la inversión con recursos ajenos, como préstamos hipotecarios, aumentando el potencial de ganancia sin comprometer toda la liquidez del inversor. A lo largo de este artículo te explicamos qué significa el apalancamiento financiero, cómo se calcula y qué beneficios (y riesgos) puede conllevar en el mercado del alquiler. Si estás pensando en ampliar tu cartera inmobiliaria o iniciarte en este tipo de inversiones, esta información te ayudará a comprender mejor las herramientas financieras a tu alcance. ¿Estás preparado/a?

¿Qué es el apalancamiento financiero?

El apalancamiento financiero es una estrategia que consiste en utilizar deuda (financiación externa) para aumentar la capacidad de inversión y, con ello, la rentabilidad potencial. Es decir, se trata de comprar un activo —como una vivienda— sin aportar el 100% del capital propio, sino combinando recursos propios con financiación bancaria. En el sector inmobiliario, esta técnica es muy común. Muchos inversores adquieren inmuebles a través de hipotecas, alquilan las propiedades, y utilizan parte del ingreso del arrendamiento para cubrir la cuota del préstamo, obteniendo además un beneficio neto. Por tanto, el apalancamiento financiero permite acceder a propiedades de mayor valor, diversificar inversiones y multiplicar los rendimientos del capital invertido, siempre que se gestione de forma adecuada y se tengan en cuenta los riesgos asociados.

El apalancamiento financiero puede ser una gran herramienta si se cumplen las siguientes condiciones:

  • La rentabilidad esperada del inmueble es superior al coste del préstamo.
  • Se dispone de un colchón financiero para imprevistos o vacantes.
  • Se cuenta con una gestión profesional del alquiler, que evite problemas legales o fiscales.
  • Se analiza el contexto económico: tipos de interés, demanda de alquiler, situación del mercado local.
  • Si estos factores se alinean, el uso del apalancamiento te permitirá escalar tu inversión inmobiliaria con rapidez y eficiencia.

Apalancamiento financiero: fórmula para calcular la rentabilidad

El ratio de apalancamiento financiero permite cuantificar el efecto que tiene la deuda sobre la rentabilidad del capital propio invertido. Su fórmula más sencilla es:

  • Rentabilidad financiera = Rentabilidad económica + (Rentabilidad económica – Coste de la deuda) × (Deuda / Fondos propios)

Aunque también puedes calcularlo de forma más práctica en inversiones inmobiliarias con esta fórmula:

  • Apalancamiento = (Beneficio neto anual / Aportación de capital propio) × 100.

Veamos qué significa esto último. Si has invertido 30.000€ en una vivienda cuyo precio total era de 120.000 € (aportando un 25% y financiando el resto), y obtienes un beneficio neto anual de 6.000 €, el apalancamiento financiero es: (6.000 / 30.000) × 100 = 20%. Esto significa que, gracias al apalancamiento, estás obteniendo una rentabilidad del 20% sobre tu capital invertido. Una cifra que difícilmente se alcanzaría sin financiación externa.

Apalancamiento financiero: ejemplo práctico

Aunque ya hemos puesto un ejemplo del apalancamiento financiero en el apartado anterior, en este caso vamos a hacer una comparación para que compruebes cómo serían tus beneficios sin esta técnica de inversión. Para ello, imagina que compras un piso para alquilar en Valencia con un valor de 150.000 €. Aportas 30.000 € de tus ahorros y solicitas una hipoteca de 120.000 € al 3% de interés. Calcula que puedes alquilarlo por 800 €/mes, es decir, 9.600 €/año. A continuación, restas los gastos:

  • Hipoteca: 6.000€/año
  • Impuestos, seguros, mantenimiento: 1.200€/año
  • Beneficio neto: 2.400€/año

Tu inversión real ha sido de 30.000€. Por tanto, la rentabilidad = (2.400 / 30.000) × 100 = 8% anual. Ahora bien, sin apalancamiento, tendrías que haber aportado los 150.000€ tú solo. En ese caso, con el mismo alquiler, la rentabilidad sería del 1,6%. Gracias al apalancamiento financiero, consigues una rentabilidad superior con menos capital inicial. Eso sí, si los intereses suben o se produce un impago del inquilino, el efecto del apalancamiento puede volverse en contra. Por eso es esencial contar con mecanismos de protección y respaldo legal.

En este contexto, en Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG) ofrecemos a los inversores inmobiliarios un escudo protector ante posibles impagos, desperfectos o conflictos contractuales. Nuestro servicio de protección jurídica integral garantiza el cobro de las rentas, cubre el asesoramiento legal completo y asume los gastos derivados de procesos de desahucio o incumplimiento del arrendamiento (consulta nuestra garantía indefinida y garantía temporal). SEAG también participa activamente en eventos especializados en inversión inmobiliaria, donde asesora a propietarios, inmobiliarias y nuevos inversores sobre las mejores prácticas en el alquiler seguro. Gracias a su experiencia, ha contribuido a profesionalizar la relación arrendador-inquilino y a facilitar la inversión responsable en vivienda, especialmente en ciudades con gran dinamismo como Barcelona, Madrid, Valencia o Sevilla.

¿Qué riesgos conlleva el apalancamiento financiero?

Aunque el apalancamiento es una herramienta poderosa para aumentar la rentabilidad, también implica ciertos riesgos. Si el retorno del alquiler es menor que el coste de la deuda, o si hay vacantes prolongadas o impagos, el inversor podría entrar en pérdidas. Además, el apalancamiento eleva el nivel de exposición financiera, lo que puede dificultar el acceso a nuevas líneas de crédito o generar estrés económico si las condiciones del mercado cambian bruscamente. Por tanto, esta estrategia debe utilizarse con conocimiento, cálculo y respaldo legal. A menudo, lo más recomendable es contar con el asesoramiento de expertos y garantías jurídicas adicionales para evitar contratiempos.

Cómo obtener la cédula de habitabilidad de tu inmueble

Cuando se trata de comprar, alquilar o incluso reformar un inmueble, la cédula de habitabilidad es uno de los documentos más importantes que debes tener en cuenta. Este certificado no solo es un requisito legal en muchas comunidades autónomas, sino que también garantiza que una vivienda cumple con las condiciones mínimas para ser habitada con seguridad, higiene y comodidad. En este artículo te explicamos en detalle qué es la cédula de habitabilidad, cómo saber si un piso ya dispone de ella y, sobre todo, cómo conseguirla paso a paso si no la tienes o necesitas renovarla. ¡Vamos a ello!

¿Qué es la cédula de habitabilidad?

La cédula de habitabilidad es un documento oficial emitido por la administración autonómica que certifica que un inmueble cumple con los requisitos mínimos legales para ser considerado una vivienda apta para vivir, tanto si es una primera vivienda como si la vas a alquilar, tal y como puedes leer en este artículo. Esto incluye criterios relacionados con:

  • Superficie mínima útil.
  • Distribución interior funcional.
  • Iluminación y ventilación natural.
  • Condiciones de salubridad.
  • Instalaciones básicas de agua, electricidad y evacuación de residuos.

Es decir, este certificado garantiza que el inmueble cumple las condiciones mínimas de habitabilidad según la normativa autonómica y estatal vigente. Además, existen diferentes tipos de cédulas que varían dependiendo del uso o situación de la vivienda:

  • Primera ocupación: Para viviendas nuevas o rehabilitadas integralmente.
  • Segunda ocupación: Para viviendas usadas o que cambian de propietario o inquilino.

Cómo saber si un piso tiene la cédula de habitabilidad

Acabas de comprar un piso para alquilar y te preguntas cómo saber si una vivienda tiene cédula de habitabilidad. Antes de que anuncies tu inmueble en una inmobiliaria o en las principales plataformas —e incluso antes de dar de alta suministros como el agua o la electricidad— es imprescindible asegurarse de que el inmueble dispone de una cédula de habitabilidad en vigor. Afortunadamente, existen varias formas de comprobarlo.

Consulta en el ayuntamiento o en la administración autonómica

Cada comunidad autónoma tiene su propio registro de cédulas. Puedes solicitar un certificado de vigencia o una copia del documento si eres propietario o tienes autorización del titular. En algunos casos, esta consulta se puede hacer online a través de la sede electrónica de la comunidad.

Revisa la documentación de la vivienda

Si el inmueble ha sido comprado o alquilado legalmente antes, es muy probable que la cédula esté incluida entre los documentos entregados. Busca en las escrituras, contratos anteriores o licencias de obra.

Solicítala al propietario o a la agencia

Si estás interesado en comprar una vivienda puedes pedir directamente al propietario o agente inmobiliario que te enseñe la cédula. Es su responsabilidad entregarla si está vigente.

Cómo conseguir cédula de habitabilidad: guía explicativa

Si tras las comprobaciones anteriores descubres que la vivienda no dispone de cédula o que ha caducado (puesto que esta suele tener una validez de unos 15 años, según la comunidad autónoma), es necesario obtener una nueva. Para ello, debes seguir los siguientes pasos generales (ten en cuenta que pueden variar ligeramente dependiendo de la zona donde se ubique el inmueble).

Paso 1: Contactar con un técnico habilitado

Debes contratar a un arquitecto, arquitecto técnico o aparejador con competencia legal para realizar un informe de habitabilidad. Este profesional visitará la vivienda, tomará medidas, comprobará el estado general del inmueble y redactará un certificado de habitabilidad o informe técnico. Este informe garantiza que la vivienda cumple con las condiciones exigidas por la normativa. Ahora bien, si no las cumple, entonces el técnico puede indicar qué modificaciones se deben hacer para adaptarla. El servicio tiene un coste estimado de entre 80 € y 200 €, dependiendo del profesional y de la ubicación.

Paso 2: Solicitar la cédula en la administración competente

Una vez tengas el informe técnico firmado deberás presentar la solicitud ante la oficina de vivienda de tu comunidad autónoma, adjuntando la siguiente documentación:

  • Impreso de solicitud oficial.
  • Copia del DNI del solicitante.
  • Escritura de propiedad o contrato de arrendamiento (en algunos casos).
  • Informe de habitabilidad emitido por el técnico.
  • Justificante del pago de la tasa administrativa correspondiente (si aplica).

Ten en cuenta, así mismo, que muchas comunidades ya permiten tramitarlo online a través de su sede electrónica.

Paso 3: Esperar la resolución administrativa

Una vez presentada la solicitud, la administración examina la documentación y, si todo es correcto, emite la cédula en un plazo que suele oscilar entre 15 días y 2 meses, según la comunidad. En algunos casos, el proceso es automático si se han presentado todos los documentos correctamente.

Paso 4: Recibir la cédula de habitabilidad

La cédula se entrega al solicitante en formato papel o digital, con una vigencia determinada (generalmente de 15 años). A partir de ese momento, ya puedes usarla para contratar suministros, vender, alquilar o registrar la vivienda.

Dudas relacionadas sobre cómo obtener cédula de habitabilidad

Como explicábamos, la cédula de habitabilidad es mucho más que un simple papel. Es el documento que garantiza que una vivienda cumple con las condiciones básicas para ser habitable de forma legal, segura y saludable. Ahora bien, dónde se gestiona y qué pasa si no la tienes.

Requisitos, dónde y cómo solicitar cédula de habitabilidad

Cada comunidad tiene su propio organismo competente. Algunos ejemplos de ello son l’Agència de l’Habitatge de Catalunya, la Dirección General de Vivienda en Madrid, el Servicio Territorial de Vivienda y Rehabilitación, en la Comunidad Valenciana o las Delegaciones Territoriales de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda en Andalucía. Por supuesto, consulta siempre el portal oficial de tu comunidad para verificar los requisitos y formularios actualizados.

¿Qué pasa si no tengo la cédula de habitabilidad?

No contar con este documento puede generarte varios problemas que van desde la imposibilidad de dar de alta los suministros (agua, luz y gas), hasta dificultades para alquilar o vender legítimamente, e incluso el riesgo real de enfrentarte a multas o sanciones administrativas. También es posible que algunas aseguradoras rechacen los siniestros en la vivienda si esta no está legalmente habilitada.

¿Se puede contratar un alquiler garantizado sin cédula de habitabilidad?

Alquilar una vivienda sin cédula de habitabilidad no es recomendable y puede tener consecuencias administrativas en muchas comunidades autónomas. Este documento certifica que el inmueble cumple con los requisitos mínimos de salubridad, seguridad y habitabilidad. Sin él, el arrendatario puede tener problemas para dar de alta suministros como agua o electricidad, y el propietario podría enfrentarse a sanciones o a la nulidad del contrato, razón por la cual tampoco puede contratarse un servicio de alquiler garantizado para protegerse frente al impago, tanto si se alquila como vivienda habitual, como si se opta por un alquiler por habitaciones. En SEAG te ofrecemos un cobro garantizado del alquiler cada mes hasta recuperar la habitación, con solo un mes de carencia y sin esperar sentencia judicial. Incluye defensa jurídica completa, con abogados especializados, y cobertura de hasta 3.000 en daños por actos de vandalismo. ¡Contacta con nosotros para más información!

Preguntas para un inquilino que te permitirán saber si es el ideal

En el momento de alquilar una vivienda es esencial asegurarse de quién es la persona (o personas) que residirá en ella y cómo es. Contar con referencias siempre es una señal de garantía, sobre todo si es la primera vez que pones la vivienda en alquiler y no has realizado nunca un proceso de selección de tus futuros inquilinos. Ahora bien, esto no siempre es posible, es por ello que en este artículo hemos preparado un cuestionario para inquilinos que te permitirá conocerle mejor y prevenir situaciones conflictivas en el futuro. ¡Vamos a ello!

Preguntas para un inquilino antes de alquilar

Con este cuestionario para inquilinos no se trata solo de obtener información básica, sino de interpretar sus respuestas para anticipar situaciones que podrían afectar la relación arrendador-inquilino o el buen uso de la propiedad. Exploramos algunas de las preguntas más útiles y cómo cada una nos ayuda a tomar una decisión informada.

Dónde trabajas actualmente

Esta pregunta permite conocer la estabilidad laboral del interesado. No se trata únicamente de saber si tiene un empleo, sino también de valorar la fiabilidad de sus ingresos. Si trabaja en una empresa con cierta trayectoria o en un puesto estable, eso da confianza de que podrá hacer frente a los pagos. Además, saber dónde trabaja también ayuda a prever si tendrá problemas con la distancia o si puede haber cambios frecuentes por motivos laborales

¿Antes vivías de alquiler?

Saber si el inquilino tiene experiencia previa alquilando da pistas sobre su familiaridad con las normas habituales: pagar puntualmente, mantener el piso en buen estado y cumplir con los plazos acordados. Si nunca ha alquilado, puede requerir más explicaciones y seguimiento. En cambio, si tiene experiencia positiva, puede ser un punto a favor. Si ha tenido problemas anteriores, es importante profundizar para entender por qué.

¿Cuentas con referencias de otros propietarios?

Las referencias son una herramienta muy valiosa. Un antiguo arrendador que hable bien del interesado puede aportar tranquilidad. Confirma que la persona ha sido responsable, cuidadosa y puntual en los pagos. Si no tiene referencias, no es necesariamente negativo, pero conviene contrastar con otras señales de fiabilidad.

Con quién tienes idea de compartir el piso

Es fundamental saber cuántas personas vivirán realmente en el inmueble. No es lo mismo alquilar a una persona sola que a una pareja o a un grupo de amigos. Esto afecta al desgaste del inmueble, al nivel de ruido y a posibles conflictos. En este caso es altamente recomendable que todas las personas que van a residir sean incluidas en el contrato como parte arrendataria para que asuman derechos y obligaciones frente al mismo.

Qué día te viene mejor para pagar

Preguntar por este dato ayuda a coordinar los pagos con comodidad para ambas partes. Algunas personas cobran a final de mes, otras a principio. Ajustar la fecha a su realidad facilita que el inquilino sea puntual y evita retrasos innecesarios.

Preguntas al inquilino:¿ Cuánto tiempo tienes pensado alquilar el piso?

Aunque no siempre se puede prever con exactitud, tener una idea de la intención del inquilino permite planificar mejor. Si busca algo temporal, el propietario debe valorar si está dispuesto a aceptar rotación. Si desea estabilidad, es un punto positivo que puede traducirse en menos vacantes y menos gestiones a largo plazo.

Tienes animales de compañía

Esta es una pregunta clave por temas de mantenimiento, higiene y convivencia. No todos los pisos son adecuados para mascotas ni tampoco todos los inquilinos desean convivir con ellas. Saberlo de antemano evita sorpresas y permite decidir si se aceptan animales o si se imponen condiciones especiales, como un depósito extra o reglas claras de cuidado. Por supuesto, en caso de no permitirlo debes especificarlo en el contrato.

Aparte de las preguntas para inquilinos te recomendamos estar muy atento a todos los detalles y que tengas en cuenta otras señales que pueden serte realmente útiles para averiguar si tu inquilino es el ideal. Ya lo comentábamos en alguna ocasión, como puedes leer en este artículo, por eso, sin entrar en muchos detalles, te recomendamos que lleves a cabo un estudio de solvencia, que no es otra cosa que la evaluación de la capacidad económica que tiene una persona para hacer frente a los gastos de un alquiler. Por último, sospecha si suceden algunas de las siguientes situaciones:

  • Falta de documentación o reticencia a entregarla.
  • Sus ingresos son insuficientes.
  • Presenta un historial crediticio dudoso.

Cómo alquilar tu vivienda con total tranquilidad

Tanto el cuestionario para elegir inquilino, como las señales para detectar un posible inquilino que incumpla el contrato, son fundamentales para garantizar tu tranquilidad y seguridad a la hora de alquilar una vivienda. Ahora bien, no son infalibles. Aunque no tiene por qué suceder nada, cuantas más precauciones tomes al respecto mejor, puesto que la inseguridad jurídica que sienten los propietarios hoy en día cada vez es mayor. Es por eso que te recomendamos prevenir el impago con una garantía de alquiler seguro, como la que te ofrecemos en SEAG. Con este servicio podrás seguir cobrando aunque tu inquilino deje de pagar, además la garantía indefinida te permitirá recibir tu cuota por parte de SEAG hasta la recuperación del inmueble. En Sociedad Española de Alquiler Garantizado también contarás con protección jurídica integral, para recibir asesoramiento en todo momento y para que nuestro equipo de abogados se encargue de realizar por ti la reclamación, asumiendo los costes del proceso.

¿Necesitas más información sobre nuestros servicios? Infórmate al detalle en nuestra web o ponte en contacto con nosotros para que podamos asesorarte. Nuestro equipo estará encantado de resolver todas tus dudas.

¿Cuál es el peor error al invertir en inmuebles para alquilar? (vídeo)

El sector inmobiliario sigue siendo uno de los destinos favoritos para los inversores que buscan ingresos estables y patrimonio a largo plazo. Comprar para alquilar es una estrategia recurrente y con gran estabilidad —por supuesto, si se protege el alquiler como es debido—. Pero también es un camino lleno de trampas para quien no lo planifica correctamente. Entonces… ¿Cuál es el peor error que puedes cometer al invertir en inmuebles para alquilar? La respuesta es clara, y te la explicamos en este artículo. ¡Vamos a ello!

El peor error al invertir en inmuebles para alquiler: pensar como propietario, en lugar de inversor

Muchos principiantes caen en el error de elegir una vivienda basándose en sus propios gustos o comodidades. Si tú no vivirías en un cuarto sin ascensor, ¿por qué habría alguien dispuesto a hacerlo? La realidad es que el mercado de alquiler es muy variado y hay demanda para diferentes perfiles. Comprar como si la vivienda fuera para ti limita tus oportunidades y distorsiona tus decisiones. Un inversor debe analizar la zona, calcular la rentabilidad y entender el tipo de inquilino potencial. Aunque el inmueble no sea ideal para tu vida personal, puede ser perfecto para un estudiante, un trabajador temporal o una familia joven. Es decir, lo importante es la viabilidad del alquiler, no tu afinidad personal con la vivienda, tal y como puedes ver en este debate de expertos en materia de Vivienda organizado por SEAG:

Cómo saber si un piso es rentable para alquilar

Saber si una propiedad es rentable no es complicado, pero hay que hacer bien los deberes. Según Bárbara Gurrea, inversora con más de 50 propiedades en cartera, es esencial conocer dos indicadores:

  • Rentabilidad bruta: Renta anual / precio de compra x 100.
  • Rentabilidad neta: Renta anual – gastos fijos (IBI, comunidad, seguro, etc.) / inversión total x 100.

Un buen objetivo sería el de obtener una rentabilidad neta superior al 7%, aunque este porcentaje puede variar según la zona. También debes tener en cuenta impuestos, reformas, mobiliario, ITP y costes notariales para que la cifra sea más realista. Otro punto esencial es contemplar escenarios conservadores. No hagas números con el precio más alto de alquiler posible, ni con modalidades volátiles como el alquiler por habitaciones si aún no tienes claro el marco normativo de tu ciudad. Elige un enfoque tradicional como base.

El miedo a dar el primer paso al invertir en vivienda para alquilar

Una gran parte de los futuros inversores se queda en la “parálisis por análisis”. Se forman, leen, comparan… pero no compran. Esperan la operación perfecta, el piso ideal o el mercado más favorable, y el tiempo pasa sin actuar. Según los expertos del debate de SEAG, ese es otro de los grandes errores: no actuar por miedo o inseguridad. La solución está en ir acompañado, en buscar un profesional, un asesor inmobiliario o incluso un personal shopper que te ayude en tus primeras compras. Tal y como explican en el debate: “invertir no es hacer todo tú mismo, es rodearte de quienes saben hacerlo”.

Apalancamiento financiero: ¿usar o no usar hipoteca?

Uno de los consejos más repetidos por Pedro Bretón (CEO de SEAG) y Bárbara Gurrea es el de aprovechar el apalancamiento financiero de manera inteligente. Comprar al contado puede darte paz mental, pero reduce tus opciones de crecimiento. Con el mismo capital puedes comprar una vivienda… o tres, si sabes usar la financiación de forma estratégica. Sí, tendrás menos cash flow al mes, pero estarás construyendo patrimonio con ayuda del banco. Además, los intereses son fiscalmente deducibles si declaras correctamente tus ingresos. Solo asegúrate de no sobreendeudarte, de analizar bien tu capacidad de pago y de evitar préstamos personales con intereses abusivos.

La importancia de la zona y los marcos legales

Muchos inversores se centran en su ciudad o barrio por comodidad, y esto es un error. Las oportunidades están en todo el territorio nacional. Por ende, no debe asustarte salir de tu comunidad autónoma —sobre todo si cuenta con una legislación más restrictiva como la de Cataluña— para buscar regiones más estables como la Comunidad Valenciana, Aragón o Castilla y León. Además, es vital entender cómo afectan los impuestos, las zonas tensionadas y las políticas locales en cada localidad. Una propiedad en una zona con procesos judiciales lentos o normativas poco claras puede darte más dolores de cabeza que beneficios.

Otros errores comunes a evitar después de invertir

Ahora, ya sabes cuál es el peor error al invertir en inmuebles para alquilar y otros errores frecuentes al invertir que limitan tu posibilidad de prosperar económicamente, pero no es lo único que debes tener en cuenta. También es importante que prestes atención a estos errores comunes después de invertir en una vivienda:

  • No profesionalizar el alquiler: Usar contratos mal redactados, descargados de Internet, puede llevarte a problemas legales. Siempre contrata a profesionales para la redacción y gestión.
  • Alquilar a conocidos: Puede parecer cómodo, pero muchas veces termina mal. Si hay impago, te enfrentas a un conflicto personal y legal.
  • No contratar garantías: Los seguros o servicios de garantía de alquiler (como los de SEAG) te protegen frente a impagos, ocupaciones o vandalismo. El alquiler representa una fuente de ingresos importante para la economía del inversor, por ende, es fundamental protegerlo, sobre todo teniendo en cuenta que los lanzamientos por ocupación de una vivienda son complejos y pueden tomar mucho tiempo, afectando a la estabilidad económica del inversor.
  • No diversificar: Comprar un único inmueble concentra todos los riesgos. Si puedes, reparte tu capital en dos o tres inversiones más pequeñas.

Entonces… ¿Es un buen momento para invertir?

Sí, pero solo si lo haces con cabeza y estrategia. El precio de la vivienda puede estar alto, pero también lo están los alquileres. Con un buen análisis de rentabilidad, garantías y acompañamiento profesional, el riesgo se minimiza y el beneficio a largo plazo se consolida. Comprar una vivienda para alquilar no es comprar tu futuro hogar. Es crear una fuente de ingresos, una estructura financiera y un patrimonio. Como cualquier negocio, necesita planificación, visión y apoyo.

Bono alquiler joven 2025: ¿Es realmente útil? (vídeo)

El bono alquiler joven 2025, al igual que sus predecesores de años anteriores, tiene como fin ofrecer una ayuda a las personas jóvenes, y en muchos casos resulta crucial para poder emanciparse o mantener su vivienda. ¿Ahora bien, hasta qué punto esta ayuda pública limitada en el tiempo y sujeta a la disponibilidad presupuestaria de las comunidades autónomas es efectiva? A continuación, analizamos los detalles de la ayuda bono alquiler joven 2025, a qué perfil está dirigido y si es realmente efectiva. ¡Vamos a ello!

¿Qué es el bono alquiler joven?

El Bono Alquiler Joven es una ayuda económica del Gobierno de España destinada a facilitar el acceso a la vivienda a personas jóvenes que viven de alquiler. Esta medida forma parte del Plan Estatal para el acceso a la vivienda 2022-2025, gestionado por las comunidades autónomas, y busca aliviar la carga del alquiler para jóvenes de entre 18 y 35 años que perciben ingresos bajos o moderados. La ayuda consiste en una subvención mensual de 250 euros, durante un plazo máximo de 24 meses, es decir, un total de hasta 6.000 euros por persona beneficiaria. Su objetivo es mejorar la independencia residencial de la población joven, especialmente en entornos urbanos donde el precio de la vivienda dificulta la emancipación.

Requisitos bono alquiler joven 2025: ¿A quién está dirigida?

Aunque actualmente ya está cerrado el plazo para solicitar el bono joven alquiler 2025 en muchas comunidades autónomas, todavía quedan algunas en las que sí es posible solicitarlo. Ahora bien, para poder acceder a esta ayuda es imprescindible cumplir con una serie de condiciones generales y económicas que son fijadas por el Ministerio de Vivienda, pero cuya gestión específica depende de cada comunidad autónoma. A continuación, se detallan los principales requisitos de acceso:

  1. Edad entre 18 y 35 años (inclusive) en el momento de solicitar la ayuda.
  2. Residencia legal y en España, tanto en el momento de la solicitud como durante el periodo de percepción del bono.
  3. Contrato de alquiler o cesión de uso firmado a tu nombre y relativo a una vivienda o habitación que sea tu residencia habitual y permanente.
  4. Ingresos anuales iguales o inferiores a tres veces el IPREM, es decir, aproximadamente 25.200 € brutos anuales. No se tienen en cuenta los ingresos de otros convivientes, salvo en caso de que también soliciten la ayuda de forma individual.
  5. Precio del alquiler limitado:
    • Vivienda completa: hasta 600 € mensuales, ampliables a 900 € si la comunidad autónoma lo permite.
    • Habitación: hasta 300 € mensuales, ampliables hasta 450 € en zonas tensionadas.
  6. No ser propietario o usufructuario de otra vivienda en España, salvo excepciones justificadas (herencia, separación, etc.).
  7. No convivir de forma habitual con los progenitores o tutores legales.
  8. No haber sido beneficiario de otra ayuda similar que impida compatibilidad, aunque sí se puede recibir complementos adicionales del Plan Estatal de Vivienda siempre que no se supere el importe mensual total del alquiler.

Cómo solicitar bono alquiler joven 2025

El bono joven alquiler 2025 se solicita desde cada comunidad autónoma (presencial o telemáticamente), lo que significa que cada una establece sus propios plazos y procedimientos específicos. Por ello, para llevar a cabo la solicitud se deben seguir los siguientes pasos generales:

  1. Consultar la convocatoria autonómica.
  2. Reunir la documentación.
  3. Presentar la solicitud.
  4. Resolución y pago.

Con respecto al último punto, hay que tener en cuenta que el bono alquiler joven 2025 se concede por orden de presentación una vez finalizado el plazo de la convocatoria de la comunidad autónoma del solicitante. Es un proceso gestionado de manera regional, por lo que la fecha exacta de la resolución depende de cada territorio.

¿Es realmente útil el bono alquiler joven 2025? La visión crítica de SEAG

Pedro Bretón, CEO de Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), ha compartido recientemente su opinión sobre el bono joven alquiler, la ayuda pública destinada a facilitar el acceso a la vivienda para jóvenes de entre 18 y 35 años que, como indicábamos, consiste en una subvención mensual de 250 €, durante un período máximo de dos años (siempre que el solicitante tenga ingresos inferiores a tres veces el IPREM). Puedes conocerla al detalle en el siguiente vídeo:

Aunque la medida puede parecer positiva a primera vista, Bretón considera que no es una solución real y sostenible a largo plazo. Según su análisis, ofrecer dinero público para ayudar a alquilar viviendas con precios elevados no ataja el verdadero problema: la falta de oferta y los altos precios del alquiler. En lugar de subvencionar directamente a los inquilinos, el CEO de SEAG propone fomentar un mercado más accesible a través de incentivos fiscales, mayor seguridad jurídica y medidas que animen a los propietarios a poner sus inmuebles en alquiler sin miedo al impago o a los problemas legales. Bretón subraya que la clave está en crear las condiciones necesarias para que el precio de los alquileres pueda autorregularse, en lugar de depender de ayudas temporales que, a la larga, acaban beneficiando más al propietario que al inquilino. Indica que con una política que refuerce la confianza de los arrendadores y amplíe la oferta de viviendas disponibles los precios podrían bajar de forma natural, haciendo innecesarias este tipo de subvenciones.

Además, insiste en que no solo los jóvenes tienen dificultades para acceder a una vivienda: muchas familias con hijos se enfrentan a situaciones igualmente complicadas. Por ello, cualquier medida efectiva debe tener un enfoque estructural, centrado en aumentar la estabilidad del mercado y proteger tanto a arrendadores como a arrendatarios. En definitiva, el bono joven, según Bretón, es solo un parche. Para cambiar el panorama del alquiler en España, se necesitan soluciones duraderas y estructurales que generen confianza y equilibrio en el mercado.

¿Se puede alquilar un piso heredado?

Recibir un piso en herencia puede ser una oportunidad para lanzarte al mercado del alquiler y poder obtener unos ahorros extra mes a mes. Incluso, este ahorro puede servirte como punto de partida para comenzar a invertir en vivienda para alquilar hasta lograr la deseada independencia económica. Ahora bien ¿Es legal? ¿Se puede alquilar un piso heredado? En este artículo te aclaramos todas las dudas al respecto. ¡Vamos a ello!

Se puede alquilar un piso heredado, lo que dice la ley

Sí, puedes alquilar un piso heredado, pero solo después de haber completado correctamente los trámites de aceptación de la herencia y el cambio de titularidad en el Registro de la Propiedad. Hasta que eso no ocurra, el heredero o herederos no pueden disponer legalmente del inmueble, ni venderlo, ni alquilarlo. Es necesario seguir una serie de pasos para formalizar tu condición de propietario y poder actuar legalmente como arrendador.

¿Cómo se puede alquilar un piso heredado?

Para alquilar un piso heredado es fundamental que previamente lleves a cabo una serie de pasos para legalizar tu nueva situación como propietario. Ten en cuenta, así mismo, que si existen varios herederos (herencia compartida) el alquiler del inmueble requiere de un acuerdo entre todos. Esto significa que todos pueden alquilar como copropietarios y repartir los ingresos según el porcentaje de propiedad o adjudicar la vivienda a uno solo mediante un acuerdo y compensación económica al resto, para que pueda alquilarla con libertad. En cualquier caso, se deben llevar a cabo los siguientes pasos previos:

Aceptar la herencia

El primer paso es aceptar formalmente la herencia. Esto se hace mediante escritura pública ante notario.

Liquidar el Impuesto de Sucesiones

Este impuesto debe pagarse en un plazo de seis meses desde el fallecimiento (prorrogables otros seis si se solicita). Su cuantía varía mucho según la comunidad autónoma, el valor de los bienes heredados y el grado de parentesco con el fallecido.

Cambiar la titularidad en el Registro de la Propiedad

Una vez aceptada la herencia y pagado el impuesto, se puede inscribir la vivienda a nombre del heredero o herederos en el Registro de la Propiedad. Hasta que esto no se haga, legalmente no puedes alquilarla, ya que el inmueble aún aparece a nombre del fallecido.

Comprobar la cédula de habitabilidad

Antes de poner el piso en alquiler asegúrate de que dispone de cédula de habitabilidad vigente, ya que es un requisito en muchas comunidades autónomas para alquilar legalmente.

Firmar contrato de alquiler

Cuando todo esté en orden, ya puedes redactar y firmar el contrato de alquiler conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Si hay varios herederos, todos deberían firmar el contrato como arrendadores, o bien autorizar a uno de ellos como representante.

¿Qué sucede si el piso heredado ya estaba alquilado?

Una situación más habitual de lo que parece es la de alquilar un piso alquilado, es decir, el antiguo propietario ya tenía la vivienda en alquiler. En estos casos, tanto la vivienda como el contrato de alquiler pasa a nombre de los herederos legítimos nombrados en el testamento. Es lo que se conoce como subrogación de contrato de arrendamiento el contrato de arrendamiento se mantiene en las mismas condiciones a excepción de la parte arrendadora. Esto conlleva el cumplimiento de las obligaciones propias del arrendador (por supuesto, las que corresponden por ley y las que se acordaron en el momento de formalizar el contrato) en caso de que la herencia sea aceptada. En este artículo puedes conocer más supuestos sobre el contrato de alquiler y el fallecimiento del arrendador.

Cómo declarar el alquiler de un piso heredado

Por supuesto, una vez alquilado es obligatorio declarar los ingresos por alquiler en el IRPF (ten en cuenta que Hacienda lo considera como rendimiento del capital inmobiliario). No hacerlo puede acarrear sanciones económicas importantes, además de recargos e intereses adicionales, entre otras. Sea como sea, para declarar el nuevo alquiler tendrás que incluir los ingresos íntegros por alquiler recibidos durante el año fiscal y los gastos deducibles (para obtener el rendimiento neto):

  • IBI.
  • Comunidad.
  • Reparaciones y mantenimiento.
  • Primas de seguros.
  • Intereses de préstamos para la adquisición del inmueble (si los hay).
  • Honorarios de administración o gestoría.
  • Amortización del inmueble (3% anual del valor de la construcción).

Ten en cuenta que también pueden existir reducciones. En el caso de que el inmueble se alquile como vivienda habitual del inquilino, entonces el rendimiento neto puede beneficiarse de una reducción de hasta el 60%, dependiendo de donde se ubique el inmueble,  siempre y cuando esté formalizado el contrato y la vivienda no sea para uso turístico o de temporada (actualmente esta medida está en revisión por parte del Gobierno, por lo que puede cambiar). Es conveniente revisar esta y otras reducciones que pueden aplicarse en el momento.

Por otro lado, si la vivienda está siendo alquilada entre varios herederos (el inmueble tiene varios propietarios), entonces cada uno debe declarar su parte proporcional de los ingresos y gastos en el IRPF, en función del porcentaje de titularidad (ten en cuenta, por ejemplo, que los cónyuges herederos tienen un mayor porcentaje que los hijos).

Qué hacer con el piso heredado, ¿vender o alquilar?

Alquilar un piso heredado en lugar de venderlo puede ser una excelente decisión para generar ingresos pasivos a largo plazo sin renunciar a la propiedad del inmueble, sobre todo si no se tiene claro qué se desea hacer con él (de esta forma se puede pensar con más claridad y tiempo antes de tomar una decisión irreversible). Esta opción permite rentabilizar la herencia de forma estable, especialmente en zonas con alta demanda de alquiler, y conservar un patrimonio que puede revalorizarse con el tiempo. Sin embargo, para disfrutar de esta rentabilidad con tranquilidad, es fundamental contar con un servicio de alquiler garantizado, como el que te ofrecemos en SEAG. Este tipo de servicio protege al propietario (o propietarios) frente a impagos, asegura el cobro mensual del alquiler incluso en caso de retrasos o conflictos, y ofrece cobertura legal en caso de problemas, tanto si se alquila como vivienda permanente, como por habitaciones o como alquiler temporal. De esta forma alquilar un piso heredado se convierte en una fuente de ingresos segura, sin los temores ni los riesgos que a menudo acompañan a los arrendamientos particulares.

¿Mi inquilino puede cambiar la cerradura del piso de alquiler?

Existen muchas dudas que comparten los propietarios de inmuebles rentados, y una de ellas es la de si es legal cambiar la cerradura del piso en alquiler por parte del inquilino. Y la respuesta, aunque ello te deje sin acceso a la vivienda en lo que dura el contrato, es sí, ya que los inquilinos tienen derechos para hacerlo. A continuación, te explicamos en qué casos es posible y cómo se debe hacer.

Mi inquilino me pregunta si se puede cambiar la cerradura de un piso alquilado, ¿es legal?

Cambiar la cerradura es un derecho que tiene el inquilino para proteger su seguridad y privacidad, siempre que se respeten las condiciones del arrendamiento. Aunque este punto no está regulado explícitamente en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), hay que tener en cuenta los derechos que conceden la posibilidad de hacerlo, como el derecho a la privacidad. El inquilino tiene derecho al uso pacífico y seguro de la vivienda durante el tiempo que dure el contrato. Cambiar la cerradura puede considerarse una medida razonable de protección y privacidad. Si por algún motivo desconfía de que terceras personas puedan tener copia de las llaves (por ejemplo, antiguos inquilinos, trabajadores que hicieron reformas, etc.), puede tomar esa medida para sentirse seguro. Además, si el propietario no entregó la cerradura completamente nueva al inicio del arrendamiento, el cambio puede ser comprensible.

Cambiar cerradura piso alquiler: ¿Me tiene que dar una copia de la llave?

No, no está obligado. Este punto genera muchas dudas y cierta polémica, pero la ley protege el derecho a la intimidad del arrendatario. Si el propietario tuviera una copia sin el consentimiento del inquilino, y entrara sin permiso, estaría cometiendo una infracción grave. Por tanto, el propietario no tiene derecho a tener llaves del inmueble mientras el contrato esté en vigor, salvo que el inquilino lo autorice de forma expresa o ya contara con ellas. En resumen, si el inquilino decide cambiar la cerradura, puede conservar las llaves sin obligación legal de entregar copia, aunque se recomienda una comunicación transparente entre ambas partes para evitar malentendidos.

¿Quién paga la cerradura en un piso de alquiler?

Al hablar sobre el cambio de cerradura en un piso alquilado debes saber que, en principio, el cambio lo paga quien lo solicita, en este caso, el inquilino. Salvo que éste se deba a una avería o defecto no imputable al arrendatario (por ejemplo, una cerradura muy antigua o que ya daba problemas desde el inicio), lo normal es que el inquilino asuma ese coste. Se considera una mejora voluntaria, no una reparación necesaria. Ahora bien, si la cerradura se rompe por desgaste natural o por causas no atribuibles al uso del inquilino, como propietario podrías estar obligado a costear la sustitución, ya que está entre tus responsabilidades mantener el inmueble en condiciones de habitabilidad.

Como propietario, ¿puedo cambiar la cerradura de un piso de alquiler?

No, bajo ninguna circunstancia durante el contrato vigente. El propietario no puede entrar a la vivienda sin autorización ni cambiar la cerradura mientras el inquilino siga teniendo derecho a uso del inmueble. Si lo hiciera, podría incurrir en una infracción muy grave e incluso en un delito. Este punto es esencial: aunque la vivienda pertenezca al arrendador, mientras el contrato esté en vigor, el uso exclusivo corresponde al inquilino, quien disfruta del derecho a la inviolabilidad del domicilio, tal como reconoce la Constitución Española.

Por tanto, si el propietario cambia la cerradura sin consentimiento del inquilino, está invadiendo un espacio privado protegido legalmente, y podría enfrentarse a denuncias por coacción, violación de domicilio entre otras.

Al finalizar el contrato, ¿el inquilino debe reponer la cerradura original?

Este punto no está regulado explícitamente en la LAU, pero sí tiene sentido desde una perspectiva práctica y contractual. Si el inquilino ha cambiado la cerradura durante su estancia, al abandonar la vivienda debería:

  1. Reponer la cerradura original, o
  2. Entregar las llaves de la nueva cerradura al propietario.

Si no lo hace, podría afectar a la devolución de la fianza. Aunque no hay una norma que obligue al inquilino a dejar exactamente la misma cerradura, sí existe la exigencia de entregar la vivienda tal y como se recibió, salvo por el deterioro derivado del uso normal. En la práctica, muchas personas optan por conservar la cerradura original y volver a instalarla antes de marcharse. También puede llegarse a un acuerdo con el propietario si este está conforme con mantener la nueva cerradura.

Cómo proteger tu alquiler

Sabemos que el cambio de cerradura en un piso alquilado por parte del inquilino puede generarte incertidumbre, pero no tiene por qué ser negativo. Como explicábamos a lo largo de este artículo, cambiar la cerradura es un derecho que tiene el inquilino para proteger su seguridad y privacidad, siempre que se respeten las condiciones del arrendamiento. No necesita autorización del propietario ni tiene que entregarte una copia de las llaves, pero sí debe asumir el coste si la sustitución es voluntaria. Ahora bien, si esto te sigue generando desconfianza y sientes la necesidad de proteger tu alquiler, te recordamos que en Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG) podemos ayudarte. Nuestro servicio de garantía indefinida te blinda frente a los impagos de alquiler, de manera que seguirás cobrando tu cuota mes a mes hasta la recuperación del inmueble. Además, este servicio incluye protección jurídica con nuestro equipo de abogados especializados que se ocupará, si fuera necesario, de todos los trámites derivados de la reclamación del impago de alquiler (asumiendo los costes del proceso).

Nuestros servicios también incluyen los daños por actos de vandalismo, con una compensación de hasta 3.000€ (sin imponer franquicias) y protección contra la okupación (durante los 3 meses siguientes tras la finalización de la garantía). Si buscas un alquiler garantizado, tanto para vivienda permanente o de larga duración, como temporal o por habitaciones en SEAG podemos ayudarte. ¡Contacta con nosotros y no te olvides de preguntar por nuestras prestaciones adicionales!

¿Cuál es la diferencia entre venta aplazada y alquiler con opción a compra? (vídeo)

Pedro Bretón, CEO de SEAG, analiza en detalle las implicaciones fiscales y contractuales de dos fórmulas que buscan facilitar el acceso a la vivienda: el alquiler con opción a compra y la compraventa con pago aplazado. Ambos mecanismos permiten que el comprador no tenga que abonar el precio total de la vivienda desde el inicio, pero difieren notablemente en sus efectos fiscales y en la manera en la que deben formalizarse legalmente.

¿Qué es el alquiler con opción a compra?

El alquiler con opción a compra es un contrato mixto que combina dos fases: una de arrendamiento y otra de compraventa. En la primera etapa, el inquilino reside en la vivienda como arrendatario y paga una renta mensual. Durante este periodo, se establece la posibilidad de adquirir la propiedad del inmueble dentro de un plazo determinado y por un precio previamente pactado. Esta opción de compra no es obligatoria, pero sí exclusiva del inquilino durante el tiempo establecido en el contrato. Uno de los aspectos más destacados de este modelo es que, en muchos casos, parte o la totalidad de las rentas abonadas durante el alquiler se descuentan del precio final de compra si se ejerce la opción. Esto permite al inquilino acumular una “entrada” progresiva, facilitando el acceso a la propiedad. Ésto último debe quedar reflejado en el contrato si así se acuerda entre las partes.

Este tipo de contrato es especialmente útil para personas que desean comprar una vivienda pero que, por el momento, no pueden acceder a una hipoteca o prefieren asegurarse antes de que el inmueble se adapta a sus necesidades. También es beneficioso para propietarios que desean vender en el futuro, pero necesitan generar ingresos inmediatos mediante el alquiler. Legalmente, debe constar por escrito y definir claramente plazos, precios y condiciones.

En qué consisten unas escrituras de compraventa con pago aplazado

La escritura de compraventa con pago aplazado es un documento notarial mediante el cual se formaliza la venta de un inmueble, pero el comprador no paga el precio total en el momento de la firma. En su lugar, se acuerda que el importe se abone en uno o varios plazos posteriores, dentro de un calendario de pagos previamente pactado entre las partes. Esta fórmula permite que el comprador adquiera la propiedad del inmueble desde el momento en que se firma la escritura, aunque aún no haya pagado la totalidad del precio. Para el vendedor, supone una forma de facilitar la operación sin recurrir necesariamente a financiación externa por parte del comprador.

En la escritura deben detallarse con claridad el precio total, los importes de cada pago, las fechas de vencimiento, y las consecuencias en caso de impago, que pueden incluir la resolución del contrato o el cobro de intereses. También se puede pactar la reserva de dominio, una cláusula que impide al comprador vender o hipotecar la vivienda hasta que la haya pagado por completo. Este tipo de compraventa ofrece seguridad jurídica a ambas partes y es útil para facilitar transacciones en las que el pago inmediato no es viable.

Cuál es la diferencia fiscal entre venta aplazada y alquiler con opción a compra

En el caso del alquiler con opción a compra, el propietario percibe unas rentas periódicas que se imputan año tras año en su declaración de la renta como ingresos procedentes del arrendamiento. Si posteriormente se ejecuta la opción de compra, el importe ya cobrado por el alquiler debe descontarse del precio final de la vivienda. Por ejemplo, si una vivienda se vende por 100.000 € y el inquilino ha pagado 3.000 € anuales durante tres años, en el momento de formalizar la venta el importe escriturado deberá ser de 91.000 €. Esto se debe a que los 9.000 € restantes ya han sido declarados como ingresos por alquiler. Si, por el contrario, se escriturara por 100.000 €, se estaría generando una doble imposición, ya que se tributaría dos veces: por los 9.000 € previamente cobrados como renta y por los 100.000 € completos de la venta.

Para evitar esta carga fiscal duplicada, Bretón sugiere que, si el objetivo del propietario es garantizar la venta a un precio determinado y reflejar dicho importe íntegramente en la escritura, la opción más adecuada es el contrato de compraventa con pago aplazado. En este modelo, se pacta desde el principio el precio total de la vivienda (por ejemplo, 100.000 €), pero el comprador lo abona en plazos periódicos. Esta fórmula permite declarar la operación como una única compraventa y evita el tratamiento fiscal separado de las rentas.

Los riesgos del alquiler con opción a compra frente a la compraventa con pago aplazado y cómo evitarlos

El CEO de SEAG Pedro Bretón destaca que el alquiler con opción a compra, aunque es una fórmula completamente válida, implica los riesgos propios de cualquier contrato de arrendamiento. Si el inquilino incumple los pagos será necesario iniciar un procedimiento judicial por impago de alquiler para recuperar la posesión de la vivienda. En cambio, con un contrato de compraventa aplazada, la protección jurídica frente al incumplimiento puede ser más clara y directa. Es por esta razón por la cual recomienda que, en el primero de los casos, si la vivienda va a ser alquilada con opción a compra, se opte por un servicio de alquiler garantizado, como la garantía indefinida que ofrece SEAG. Esta brinda protección frente al impago hasta la recuperación del inmueble (con un mes de carencia y sin esperar sentencia), además de un servicio de protección jurídica para que los abogados especializados de la compañía puedan ocuparse de todo el proceso de la reclamación del impago, asumiendo todos los gastos de procurador, notificaciones, poderes notariales y tasas judiciales.

La garantía indefinida de SEAG incluye, así mismo, una compensación de hasta 3.000 euros de los daños ocasionados por actos de vandalismo (sin imponer franquicias), así como protección contra la okupación (durante los 3 meses siguientes tras la finalización de la garantía de alquiler). ¿Necesitas más información? Contacta con nosotros sin compromiso para que podamos asesorarte.

SEAG opina sobre la proposición de ley del PSOE para impulsar el alquiler a precios asequibles (vídeo)

Pedro Bretón, CEO de SEAG (Sociedad Española de Alquiler Garantizado), analiza una propuesta legislativa del partido socialista enfocada en facilitar el acceso a la vivienda asequible. Expone su opinión crítica sobre varias medidas, centrándose especialmente en aquellas que afectan al mercado del alquiler.

¿En qué consiste la proposición de ley del alquiler del PSOE?

La proposición de ley del PSOE para impulsar un alquiler de viviendas a precios asequibles fue propuesta en el congreso de los diputados el pasado 22 de mayo de 2025. Esta busca impulsar el alquiler de viviendas a precios asequibles en España mediante una serie de reformas fiscales, jurídicas y administrativas con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda, especialmente para jóvenes y familias con rentas medias y bajas, a través de una mayor oferta de viviendas en alquiler y la implicación tanto del sector público como del privado.

Entre las principales medidas destaca la reforma del IRPF, que contempla reducciones significativas del rendimiento neto del alquiler para propietarios que rebajen las rentas respecto al contrato anterior o alquilen en zonas tensionadas. Estas reducciones pueden alcanzar hasta el 100% en determinados casos, como alquileres por debajo del precio de referencia fijado por el Ministerio o contratos a jóvenes entre 18 y 35 años. Además, se mantiene la reducción tradicional del 60% en supuestos generales y se añade una nueva reducción del 70% para alquileres sociales o viviendas cedidas a entidades sin fines lucrativos. También se actualiza el sistema de imputación de rentas inmobiliarias para incentivar que los inmuebles vacíos salgan al mercado del alquiler. Paralelamente, se amplía la deducción por rehabilitación energética de viviendas, aplicable a mejoras que reduzcan la demanda energética o el consumo de energía no renovable, con deducciones de hasta 60% y límites anuales de 5.000 a 7.500 euros.

A nivel de sociedades, se pretende modificar la Ley de SOCIMIs aumentando del 15% al 25% el gravamen sobre beneficios no distribuidos que provienen del arrendamiento de viviendas, pero se aplican reducciones del 50% o 100% si al menos el 60% de las viviendas se alquilan a precios asequibles o si esos beneficios se reinvierten en nuevas viviendas bajo este régimen. En cuanto al mercado turístico, se anticipa a una directiva europea y se impone el IVA del 21% a los alquileres de corta duración en municipios de más de 10.000 habitantes, salvo que ofrezcan servicios hoteleros. Por otro lado, se busca crear un Impuesto Complementario Estatal sobre transmisiones inmobiliarias realizadas por no residentes extracomunitarios, planteado con el fin de evitar la especulación exterior en el mercado español.

Finalmente, se otorgan nuevos poderes a SEPES para gestionar, construir y rehabilitar viviendas asequibles en suelos públicos, facilitando su colaboración con otras administraciones mediante cesiones de inmuebles del Estado o entidades como MUFACE, ADIF y el Patrimonio Nacional. También se flexibiliza el marco jurídico de los contratos de concesión pública para vivienda asequible, ampliando su duración hasta 80 años y eliminando trámites burocráticos.

La opinión de SEAG sobre la proposición de ley del alquiler del PSOE (vivienda asequible)

Pedro Bretón, CEO de SEAG, explica en el siguiente vídeo que apoya las medidas que incentivan el alquiler a través de las ventajas fiscales, sin embargo, rechaza las que castigan con más impuestos y considera esencial dotar al mercado del alquiler de una mayor seguridad jurídica (como hacen desde la compañía con su alquiler garantizado y sus prestaciones adicionales), así como de estabilidad normativa e incentivos positivos. Explica que de esta forma se amplía la oferta y bajan los precios de forma natural, garantizando el acceso a una vivienda digna.

Proposición alquiler vivienda PSOE: ¿Subida del IVA o imposición para los pisos turísticos?

Uno de los primeros puntos abordados es la intención de subir el IVA al 21% para los pisos turísticos. Bretón aclara que no se trataría de una subida como tal, sino de una nueva imposición para quienes no prestan servicios complementarios (como limpieza o recepción). Según la normativa actual, solo los alojamientos que prestan servicios similares a los hoteleros tributan al 10%. El CEO cuestiona si, en ese caso, también se les subirá el IVA a los hoteles, lo que generaría un agravio comparativo. Además, considera que esta medida no impactará de forma significativa en el precio del alquiler, ya que la mayoría de los pisos turísticos no se encuentran en zonas de alta demanda residencial.

Sobre la creación de un nuevo impuesto estatal en la medida del PSOE de alquiler

En cuanto a la creación de un impuesto estatal para gravar la compra de viviendas por parte de no residentes, Bretón muestra escepticismo. Argumenta que no hay evidencia de que los no residentes estén generando una compra especulativa. Señala que muchos de ellos adquieren viviendas como segunda residencia o con intención de alquilarlas, lo cual debería considerarse positivo para el mercado, siempre que se incentive el alquiler a precios asequibles. En su opinión, en lugar de penalizar, habría que fomentar la inversión con incentivos y garantías jurídicas que impulsen la oferta y contribuyan a una regulación natural de los precios.

¿Es efectiva la colaboración público-privada de la que habla el PSOE?

La propuesta de ley del PSOE sobre alquiler asequible también destaca la necesidad de fomentar la colaboración público-privada para la construcción de vivienda asequible. Bretón subraya que esta colaboración solo será efectiva si se agilizan los trámites burocráticos, ya que los retrasos actuales en licencias y autorizaciones pueden demorar la entrega de viviendas durante años, mientras la demanda continúa creciendo. En este contexto, propone que los ayuntamientos concedan plazos razonables para subsanar errores documentales y evitar bloqueos innecesarios.

A favor de la nueva bonificación del IRPF de la propuesta del PSOE de vivienda

Otro punto relevante es la extensión de la bonificación del IRPF para propietarios que rebajen el precio del alquiler en nuevos contratos. Actualmente, esta bonificación del 90% está limitada a zonas tensionadas, pero la propuesta plantea aplicarla en todo el territorio y hasta el 100%, en algunos casos. Bretón valora positivamente esta medida, ya que considera que los incentivos fiscales son una vía eficaz para estimular la rebaja voluntaria de precios por parte de los propietarios. Un ejemplo concreto: si un alquiler baja de 1.000 € a 950 € y genera un beneficio anual de 10.000 €, con esta bonificación solo se tributaría por 1.000 €, lo que supone un gran ahorro fiscal.

Es un error penalizar a propietarios de viviendas vacías

En cambio, considera un error penalizar a propietarios de viviendas vacías, dado que muchas de estas no se alquilan por falta de condiciones o necesidad de reformas. Propone que se incentive la rehabilitación mediante ayudas y beneficios fiscales, en lugar de aplicar tributos adicionales. Insiste en que la clave es motivar a los propietarios a poner en alquiler sus viviendas bajo condiciones razonables, con seguridad jurídica y sin temor a cambios normativos constantes.

Desincentivación para alquilar a las SOCIMIs

Por último, se muestra en desacuerdo con la subida del Impuesto de Sociedades a las SOCIMIs (Sociedades Cotizadas de Inversión Inmobiliaria) que no alquilen por debajo del valor de referencia. Pasar del 15% al 25% de tributación, en su opinión, supone otro enfoque punitivo que desincentiva la inversión. En lugar de castigar, propone fomentar con estímulos y seguridad normativa, una vez más, tanto a grandes como pequeños propietarios, quienes representan la mayoría del parque de alquiler en España.

Cómo calcular la rentabilidad de un alquiler con hipoteca (vídeo)

Invertir en vivienda para alquilar continúa siendo una de las fórmulas más atractivas para generar rentabilidad con seguridad. Ahora bien, ¿es rentable si se hace con hipoteca? Pedro Bretón, CEO de SEAG (Sociedad Española de Alquiler Garantizado), explica en una reciente entrevista cómo pueden potenciarse las inversiones mediante el uso de financiación hipotecaria, y declara que no solo se logra incrementar los ingresos mensuales, sino también hacer crecer el patrimonio de forma acelerada. ¡Lo vemos!

Rentabilidad alquiler con hipoteca: ¿Es una buena opción?

Tal y como puede verse en el vídeo, para Pedro Bretón la respuesta está clara: sí resulta rentable. El experto hace mención a una de las claves del proceso, el apalancamiento, y lo diferencia de la utilización de financiación bancaria en lugar de destinar todos los fondos propios a una única propiedad. Para ilustrarlo, expone dos escenarios:

  • Compra de vivienda al contado: En los casos de apalancamiento, un inversor con 100.000 euros compra una vivienda al contado, con un coste total de unos 94.000 euros, incluidos impuestos y gastos. Al alquilarla por 700 euros al mes y descontar los costes de mantenimiento (comunidad, seguros, impuestos y garantía de alquiler), el beneficio mensual ronda los 600 euros. Esto se traduce en una rentabilidad anual aproximada del 7,5%.
  • Compra de vivienda mediante financiación: El segundo escenario es más ambicioso ya que, en lugar de comprar una única vivienda, el inversor divide ese capital y aporta 33.000 euros como entrada para tres inmuebles diferentes, financiando el resto con hipoteca. Aunque cada una de las hipotecas genera una cuota de alrededor de 253 euros mensuales, los ingresos netos (descontados todos los gastos) ascienden a más de 1.000 euros mensuales por el conjunto de las tres propiedades. Esta estrategia permite triplicar el número de activos, diversificar el riesgo y aumentar el cash flow mensual.

Ambas operaciones son rentables, pero la segunda opción brinda la posibilidad de obtener un mayor beneficio e, incluso, de alcanzar la independencia económica. Bretón destaca que la amortización progresiva de las hipotecas supone un incremento del patrimonio mes a mes. Mientras se paga el préstamo, se construye capital y se consolida la propiedad de los inmuebles. Así, la rentabilidad no se mide solo en el dinero percibido del alquiler, sino también en la revalorización de los bienes y la reducción del pasivo financiero.

Calcular rentabilidad alquiler con hipoteca: ¿Cómo hacerlo?

El CEO de SEAG señala también que al financiar parte de la inversión la rentabilidad sobre el capital aportado aumenta considerablemente. Por ejemplo, una inversión de 34.000 euros (como entrada y gastos iniciales de un inmueble financiado) genera un ingreso anual neto de 4.300 euros, aproximadamente. Esto supone una rentabilidad superior al 12%, muy por encima de la media del mercado inmobiliario cuando se compra al contado. La diversificación del riesgo también es un beneficio añadido del modelo financiado. Al contar con varios inmuebles alquilados, si uno queda vacío temporalmente o presenta problemas, los otros pueden mantener la estabilidad del flujo de ingresos y permitir el pago de las cuotas hipotecarias. Este equilibrio resulta esencial para quienes buscan que el alquiler sea una fuente estable de ingresos pasivos.

En la parte final de la entrevista, Bretón recuerda que cada cuota mensual pagada al banco no es un gasto perdido, sino una inversión en uno mismo: parte de ese dinero amortiza capital, y cada mes se avanza un paso más hacia la propiedad completa del bien. Por eso, la rentabilidad real debe calcularse no solo con base en los beneficios directos, sino también considerando el incremento patrimonial que se acumula a largo plazo. En definitiva, el mensaje es claro: comprar para alquilar sigue siendo una estrategia rentable, pero hacerlo con inteligencia financiera y respaldo profesional puede multiplicar los beneficios. Utilizar una hipoteca no es un obstáculo, sino una palanca para aumentar el rendimiento, siempre y cuando se haga con rigor, planificación y con las herramientas adecuadas que protejan al inversor ante los imprevistos del mercado.

Puede conocer más sobre cómo calcular la rentabilidad de una vivienda en este artículo. En él se explican los valores a tener en cuenta e incluir en la calculadora de rentabilidad del alquiler con hipoteca (que no es otra cosa que hacer las cuentas de los gastos y los beneficios para saber cuál será tu porcentaje de rentabilidad).

Cosas a evitar al invertir en alquiler con hipoteca

Una de las recomendaciones más claras del experto es evitar comprar por cercanía emocional. No se trata de adquirir una vivienda “porque está en el barrio” o “porque la conozco”, sino de aplicar criterios objetivos y buscar zonas con alta demanda, buenos precios de entrada y rentabilidades estimadas por encima del 6,5 o 7%. La inversión inmobiliaria debe analizarse con la misma lógica que se aplica en los mercados financieros: evaluar riesgos, retornos y estabilidad del entorno.

La importancia de asegurar el cobro del alquiler

Ahora que ya sabes cómo calcular la rentabilidad de un alquiler con hipoteca debes tener en cuenta que, además del aspecto financiero, existe una capa fundamental: la seguridad del cobro del alquiler. Para ello, SEAG ofrece una cobertura que garantiza el ingreso del arrendador cuando el inquilino deja de pagar, para el alquiler de viviendas completas y para el alquiler de habitaciones. Esta garantía transforma una inversión potencialmente arriesgada en una operación mucho más segura y predecible, que permite al propietario dormir tranquilo sabiendo que su renta está protegida. Además, este servicio contempla la protección jurídica del propietario gracias al equipo de abogados especializados de SEAG que se encargan de llevar a cabo todo el proceso, incluyendo los gastos del proceso y la compensación de daños por actos de vandalismo de hasta 3.000 euros. ¿Necesitas más información? Contacta con nuestro equipo para recibir asesoramiento y salir de dudas. ¡Estamos aquí para ayudarte!

¿Cómo afecta el Real Decreto-Ley 11/2020 ante los impagos en el alquiler de vivienda? (vídeo)

En el contexto actual del mercado del alquiler en España, los propietarios se enfrentan a un entorno cada vez más complejo e incierto. La inseguridad jurídica, sumada a procesos judiciales excesivamente largos y normativas cambiantes, está provocando una retirada masiva de viviendas del mercado. Esta situación no solo impacta negativamente a los arrendadores, sino que también reduce la oferta disponible y encarece el acceso a la vivienda para los inquilinos, y el Real Decreto-Ley 11/2020 de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19 tiene mucho que ver. Los expertos explican cuáles son sus repercusiones y cómo afrontarlas de la mejor manera posible. ¡Lee este artículo!

Las consecuencias del Real Decreto-Ley 11/2020 y la desigualdad legislativa en el alquiler

Son varias las consecuencias del Real Decreto-Ley 11/2020 en la sociedad, tanto para propietarios, como para los inquilinos que cumplen con sus obligaciones con el pago del alquiler. Esto es algo que se debate en el siguiente vídeo en el que participan SEAG y APROVIJ, además de otros expertos del sector, como el abogado especializado en derecho inmobiliario, Santiago García. Lo vemos:

Ley 11/2020 alquiler: tensión entre los propietarios por la necesidad y el miedo

En el debate organizado por la inversora Mar Diaz los expertos del sector inmobiliario coinciden en que el panorama para el pequeño propietario es cada vez más desalentador. Muchos de ellos no son grandes inversores, sino personas que han heredado un inmueble o han decidido complementar su pensión a través del alquiler. Sin embargo, lo que debería ser una fuente estable de ingresos se ha convertido para muchos en una experiencia frustrante, cuando no traumática, y las medidas del Real Decreto-Ley 11/2020 tienen mucho que ver. Virginia Robles, representante de la asociación APROVIJ, explica que numerosos propietarios han tenido que esperar años para recuperar sus viviendas debido a la protección que la normativa vigente otorga a los inquilinos declarados vulnerables, incluso si han dejado de pagar.

El impacto del Real Decreto 11/2020 en alquileres: suspensión de los desahucios

Uno de los puntos más polémicos del Real Decreto-ley 11/2020, aprobado durante la pandemia y aún vigente en algunos aspectos, es que permite suspender los procedimientos de desahucio si el inquilino acredita una situación de vulnerabilidad económica, acorde a los requisitos establecidos en el referido Real Decreto-Ley, algo que, según los testimonios recogidos en el debate, puede declararse sin aportar documentación contrastable y sin consecuencias legales. El resultado es que muchos propietarios ven cómo, a pesar de tener una sentencia favorable, no pueden recuperar su propiedad durante meses o incluso años, en el peor de los escenarios. Esta situación genera un efecto desincentivador: ante la posibilidad de vivir una experiencia similar, muchos prefieren cerrar sus inmuebles antes que volver a alquilarlos.

Largas esperas judiciales y colapso institucional por el Real Decreto Ley-11/2020

Los tiempos de espera para recuperar una vivienda en casos de impago han pasado de una media de 9 a 12 meses en 2019 a más de 30 o incluso 50 meses en algunas jurisdicciones en la actualidad. Este colapso judicial no solo agrava el problema para el propietario, sino que también contribuye a un mercado cada vez más cerrado, donde se está reduciendo el número de viviendas disponibles para alquilar. Pedro Bretón, CEO de SEAG, apunta en el debate que “hay propietarios que han tardado hasta cinco años en recuperar su inmueble”. Esta lentitud, además de causar un daño económico, genera un fuerte desgaste emocional. Muchos terminan renunciando a alquilar, lo cual profundiza la crisis de acceso a la vivienda.

Efecto llamada y deterioro de la confianza por la falta de repercusiones legales

Otro de los efectos negativos señalados es el “efecto llamada”. Al no haber consecuencias inmediatas para quienes incumplen sus obligaciones de pago, algunos inquilinos consideran que pueden dejar de pagar sin sufrir repercusiones serias. Esto perjudica no solo a los propietarios, sino también a los inquilinos responsables, que se enfrentan a mayores filtros de selección y condiciones más restrictivas. Virginia Robles expresa en este debate con firmeza que el problema no es solo legal, sino también social: “Hay personas durmiendo en furgonetas mientras su propia vivienda está ocupada por alguien que no paga, y que se acoge a la legislación para quedarse indefinidamente”.

Desigualdad legislativa y concentración del mercado

Otro de los temas discutidos fue el riesgo de que la actual legislación esté favoreciendo, de forma indirecta, la concentración del mercado en manos de grandes fondos. Las trabas que enfrenta el pequeño propietario contrastan con la capacidad operativa de grandes inversores institucionales, que disponen de equipos jurídicos y financieros para gestionar estas situaciones. Se advirtió que esta evolución podría llevar a una pérdida de diversidad en la oferta, permitiendo que unos pocos actores manejen los precios a su conveniencia. “En zonas como Estados Unidos ya ocurre. Grandes fondos controlan miles de viviendas y suben los precios cerrando oferta. Eso es lo que puede pasar aquí si no protegemos al pequeño arrendador”, alerta Bretón.

Propuestas desde el sector: más protección y estímulos

Sin seguridad jurídica no hay confianza, y sin confianza, los propietarios no sacan sus viviendas al mercado. Si se quiere solucionar el problema del alquiler en España, hay que garantizar que los arrendadores puedan recuperar su propiedad en caso de impago, sin procesos interminables. Solo así aumentará la oferta y se podrá estabilizar el precio del alquiler. Desde SEAG y APROVIJ hacen varias propuestas clave para revertir la situación:

  • Derogar o reformar el Real Decreto-Ley 11/2020.
  • Agilizar los procedimientos judiciales de recuperación de inmuebles.
  • Establecer criterios más estrictos para declarar la vulnerabilidad de un inquilino.
  • Incentivar fiscalmente a los propietarios que alquilan sus viviendas.
  • Reconocer la figura del “pequeño propietario” como pieza clave del acceso a la vivienda.

También se propone la creación de normativas estables que no cambien con cada legislatura, y que protejan tanto a arrendadores como a arrendatarios, con equilibrio y responsabilidad compartida.

Una solución conjunta: propietarios e inquilinos, no enemigos

Una de las ideas más potentes de este encuentro es la necesidad de dejar de enfrentar a propietarios e inquilinos. Según los ponentes, ambos sufren las consecuencias de una legislación ineficaz. Los buenos inquilinos también se ven afectados por el cierre del mercado y por la desconfianza que generan los impagos generalizados. Por ello, se aboga por crear asociaciones mixtas que defiendan los derechos de ambas partes, con el objetivo común de fortalecer la seguridad jurídica y mejorar el acceso a la vivienda.

El papel de SEAG como escudo jurídico y financiero

Frente a esta realidad, en SEAG hemos desarrollado soluciones para ofrecer garantías integrales a los propietarios, tanto en alquileres de larga duración como en los alquileres temporales. A diferencia de los seguros tradicionales, SEAG no limita sus coberturas a un número determinado de mensualidades, sino que garantiza el cobro de las rentas hasta la recuperación efectiva de la vivienda. Además, contamos con departamentos jurídicos y de mediación para intervenir ante los primeros signos de conflicto y resolverlos antes de que lleguen a juicio. Según Pedro Bretón, el objetivo de SEAG no es solo garantizar el pago, sino “proteger la estabilidad del mercado del alquiler y devolver la confianza a los propietarios, que son una parte esencial del sistema”.

Dividir un piso para obtener más rentabilidad

Dividir un piso en dos puede ser una excelente opción para maximizar el uso del espacio, generar ingresos adicionales y ampliar la oferta de vivienda en el mercado del alquiler, permitiendo que los arrendatarios cuenten con mayor independencia en el que será su nuevo hogar. Ahora bien ¿Es posible dividir un piso en dos sin alterar su situación catastral y registral? ¿Cómo se puede dividir un piso en dos para alquilarlo? Resolvemos todas tus dudas en este artículo.

Ahora bien, si optas por dividir un piso sin alterar su situación catastral y registral, los dos espacios seguirán formando parte de la misma propiedad a efectos legales y fiscales, lo que significa que no tendrás que modificar la escritura ni registrar los cambios (como es lógico, esto implica que no se emiten escrituras individuales para cada unidad). Dividir un piso en dos para alquilar es una opción interesante para los propietarios que no quieren realizar cambios permanentes en la estructura jurídica de la vivienda y se plantean realizar reformas más adelante para unificar los espacios divididos. Ahora bien, si optas por una fórmula como esta es importante que te plantees la posibilidad de contratar un alquiler garantizado, para que puedas disfrutar de la tranquilidad de alquilar tu inmueble con total tranquilidad. En SEAG somos mejores que un seguro de impago de alquiler ya que te damos la posibilidad de seguir cobrando de manera indefinida hasta la recuperación de tu inmueble, cuentas con defensa jurídica ilimitada y protección contra la okupación, entre otras.

¿Se puede dividir un piso en dos para alquilar? Lo que dice la ley

Según la Ley de Propiedad Horizontal y la Ley de Arrendamientos Urbanos no está prohibido dividir físicamente una vivienda para alquilar sus partes por separado sin alterar su situación registral y catastral, pero sí existen condiciones legales y limitaciones relevantes. En caso de tener que realizar obras de cierta envergadura deben cumplirse ciertos requisitos urbanísticos y registrales, como por ejemplo:

  • Autorización administrativa y licencia de obra del Ayuntamiento donde se ubique el inmueble.
  • Cumplimiento de las condiciones de habitabilidad y superficie mínima.

Antes de dividir un piso para alquilarlo por partes, es imprescindible obtener las licencias de obra del Ayuntamiento correspondiente, ya que las reformas que afecten la distribución interior (como añadir tabiques, baños o cocinas) puede requerir autorización administrativa. Además, cada unidad debe cumplir con las normativas mínimas de habitabilidad, incluyendo superficie, ventilación, luz natural y dotación de servicios básicos, según la legislación autonómica y local aplicable en cada caso. También es fundamental revisar el reglamento de la comunidad de propietarios, ya que puede haber restricciones sobre modificaciones de la vivienda o respecto a los alquileres permitidos en este tipo de viviendas. Ten en cuenta, no obstante, que la comunidad de propietarios podría oponerse si la actividad provoca molestias, altera el uso del inmueble o infringe los estatutos.

Cómo dividir piso en dos para alquilar, pasos a seguir

Ahora que ya sabes que se puede dividir un piso en dos y los requisitos que se deben reunir para hacerlo, es importante que conozcas cuáles podrían ser algunos de los pasos a seguir, para facilitarte el camino.

1. Consulta con un arquitecto

Antes de iniciar cualquier reforma, contacta con un arquitecto. Este profesional evaluará si la división es viable técnica y legalmente, verificará que cada unidad cumpla con los requisitos de habitabilidad y te ayudará a diseñar el proyecto de obra conforme a la normativa.

2. Solicita las licencias de obra al Ayuntamiento

Se puede dividir un piso en dos sin alterar su situación catastral y registral, pero en alguno de los casos debes presentar el proyecto ante el Ayuntamiento correspondiente para obtener las licencias correspondientes. Dependiendo de la complejidad de la reforma, necesitarás una licencia de obra menor o mayor. Asegúrate también de que las dos unidades cumplan con las condiciones mínimas de habitabilidad exigidas para su uso como vivienda

3. Ejecuta las modificaciones necesarias

Una vez concedidas las licencias así como los permisos que correspondan, realiza las obras para dividir físicamente el piso. Esto suele incluir levantar nuevas paredes, instalar cocinas y baños independientes, y adaptar las instalaciones eléctricas y de fontanería a las nuevas configuraciones.

4. Configura los suministros

Al no haberse realizado ninguna modificación catastral ni registral, los suministros seguirán asociados a una sola unidad. Puedes instalar contadores individuales para repartir el consumo de agua, luz o gas, aunque esto conlleva un coste adicional. Si no se instalan, establece en los contratos cómo se dividirán los gastos entre los inquilinos, en este último supuesto debe quedar muy clara la distribución y el cálculo a realizar para evitar discrepancias entre las partes.

5. Redacta contratos de alquiler independientes

Aunque la vivienda siga siendo una única unidad registral, puedes formalizar contratos separados para cada unidad. Es importante que cada contrato detalle claramente qué parte de la vivienda alquila cada inquilino, así como las condiciones específicas, el uso compartido de espacios comunes (si los hay) y la gestión de suministros y servicios. En estos casos siempre es recomendable añadir un anexo a cada contrato con un plano de la vivienda donde se especifique qué parte del inmueble corresponde a cada arrendatario así como la distribución de las zonas comunes.