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¿Quién paga el sofá en un piso de alquiler? Respondemos a esta y otras dudas similares

Si bien hace poco hablábamos de quién debe pagar los gastos de comunidad y otros servicios en un alquiler, en este artículo queremos centrarnos en aclarar a quién le corresponde asumir los gastos relacionados con mobiliario, objetos y algunas reparaciones específicas. Y es que, aunque la Ley de Arrendamientos Urbanos establece criterios claros en este aspecto, existen situaciones que generan muchas dudas entre propietarios e inquilinos. En este artículo, te ayudamos a entender qué paga el arrendador y qué el arrendatario, según lo que dice la normativa. ¡Sigue leyendo!

Quién paga el sofá en un piso de alquiler

La respuesta depende del origen del deterioro. Cuando el sofá forma parte del mobiliario entregado al inicio del alquiler, este debe mantenerse en condiciones de uso adecuado. Si el daño se debe al desgaste normal por el paso del tiempo, corresponde al arrendador sustituirlo o repararlo. Sin embargo, si el desperfecto es consecuencia de un mal uso del inquilino —roturas, manchas profundas, quemaduras o daños derivados de negligencia— la responsabilidad recae en él. En esos casos, el propietario puede exigir la reparación o descontar el coste de la fianza al finalizar el contrato. La casuística se complica cuando el deterioro es ambiguo: por ejemplo, si el inquilino me pide cambiar el sofá alegando incomodidad, pero el mueble sigue siendo funcional. En esta situación, el propietario no está obligado a sustituirlo, puesto que la ley solo exige mantener los elementos en condiciones de habitabilidad razonables, no renovarlos por preferencia del inquilino.

Quién paga un grifo roto en un piso de alquiler

Los grifos y pequeños elementos de fontanería son considerados instalaciones esenciales. Si el grifo se rompe por desgaste natural, la reparación corresponde al propietario. En cambio, si se demuestra un mal uso —golpes, manipulación indebida, fuerzas excesivas— el coste deberá asumirlo el inquilino. La LAU establece que el arrendador debe garantizar que la vivienda y sus instalaciones funcionen correctamente, por lo que las averías derivadas del paso del tiempo entran dentro de su responsabilidad.

Quién paga a la inmobiliaria en un alquiler

Este es uno de los puntos que más dudas genera, sin embargo, es importante saber que, desde la implementación de la Ley de Vivienda de 2023 en España, el propietario es quien debe asumir los honorarios de la agencia inmobiliaria en los alquileres de vivienda habitual, lo que incluye los gastos de gestión y formalización del contrato. Ahora bien, esta premisa no aplica a los alquileres de temporada, turísticos o de habitaciones. En esos casos debemos fijarnos en lo que dice la Ley de Arrendamientos Urbanos, que especifica que la comisión de la inmobiliaria puede pactarse directamente con el inquilino.

Quién paga una persiana rota en un piso de alquiler

Las persianas entran dentro de los elementos funcionales de la vivienda. Si la rotura se produce por desgaste natural —cintas envejecidas, mecanismos antiguos, materiales debilitados— la reparación corresponde al propietario. Si el daño es fruto de un manejo brusco o negligente, deberá asumirlo el arrendatario. Una cuestión frecuente es determinar si la sustitución integral es necesaria. Si la persiana ya era antigua, el propietario debe asumir la reparación completa, no solo la parte mínima para que funcione.

Quién paga un desatasco en un piso alquilado

Los desatascos son uno de los problemas más comunes en los pisos de alquiler. La regla general es la siguiente:

  • Si el atasco se debe al estado de las tuberías o a acumulaciones inevitables por el uso normal, paga el propietario.
  • Si el atasco se debe a objetos, restos o materiales introducidos por el inquilino, este debe asumir el coste.

Es importante documentar el origen del atasco mediante factura o informe del técnico para evitar disputas.

Quién paga el colchón en un piso de alquiler

El colchón, igual que el sofá, se considera parte del mobiliario entregado. Si el desgaste es normal —pérdida de firmeza, hundimiento con el tiempo— el arrendador debe sustituirlo. No obstante, si el colchón presenta daños por uso indebido (manchas profundas, roturas, humedad por falta de ventilación), el coste corresponderá al inquilino. En ese caso, el propietario podrá descontarlo de la fianza.

Quién paga la caldera en un piso de alquiler

La caldera es un elemento esencial para garantizar la habitabilidad. Como indicábamos más arriba, la LAU establece que las reparaciones necesarias para mantener la vivienda en condiciones adecuadas corresponden al propietario, lo que incluye averías de calderas provocadas por antigüedad o fallos internos. No obstante, el inquilino deberá asumir reparaciones derivadas de su mal uso, como una manipulación indebida, si ello quedó expresamente pactado por escrito.

Quién paga la lavadora en un piso de alquiler

Cuando la lavadora forma parte del mobiliario entregado, el propietario está obligado a que funcione correctamente durante todo el contrato. Si se avería por desgaste normal, el arrendador debe repararla o sustituirla. Si el daño proviene de mal uso —sobrecargas, objetos que dañan el tambor, golpes— el coste recae sobre el inquilino. En ambos casos, es recomendable acompañar la entrada al piso con un inventario detallado y fotografías del estado inicial de cada electrodoméstico.

¿Por qué es importante contar con protección ante daños?

Incluso siguiendo la ley, existen situaciones donde es difícil determinar si un daño proviene de uso habitual o de negligencia. Además, algunos desperfectos pueden superar con facilidad el valor de la fianza. Por eso resulta clave contar con servicios complementarios como la prestación de SEAG para cubrir hasta 3.000 € en daños por actos de vandalismo (tras descontar la fianza). Esta cobertura protege al propietario cuando los daños no pueden considerarse simples reparaciones o mantenimiento, sino actos intencionados o negligentes graves.

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